Todos hemos pensado alguna vez en el viaje en el tiempo, y asumimos como algo evidente que quien lo hiciera al pasado no debería tocar ni alterar nada, por insignificante que fuera, o sus consecuencias encadenadas modificarían profundamente el presente.
Es un recurso muy utilizado en la narrativa, y por supuesto que en un episodio Homer Simpson viaja a la remota prehistoria, mata algunos bichos y rompe alguna cosa, y cuando vuelve al presente se encuentra a su familia comiendo con largas lenguas viperinas y prensiles.