Hace unos meses escribí una entrada sobre los reyes de España, su forzado ambiente familiar y, sobre todo, su casa, a la que titulé "
Gente normal".
Pues hoy toca hablar de más gente normal.
A la pareja protagonista de hoy le han dado palos por todas partes respecto a si tienen derecho o no lo tienen a comprarse la casa que se han comprado. Yo no tengo intención de discutir nada de eso. Vamos, es que ni me lo cuestiono. Pues claro que tienen derecho. Si se han comprado esa casa con su dinero lícitamente ganado, o con una herencia familiar o con cualquier otro medio justo y han pagado sus impuestos y han cumplido sus obligaciones nadie tiene nada que decir. Estaría bueno. (Aunque ellos lo dijeran de otros políticos: Allá ellos).
Estamos en un estado de derecho legítimamente constituido y sus políticos tienen las retribuciones legalmente establecidas. Si se compran una casa como si se compran un piano de cola. Eso es cosa de cada uno.
(Comenté esto en twitter y recibí alguna respuesta defendiendo que esta pareja sí podía pero los reyes no, y alguna otra en sentido contrario: que los reyes sí pero estos no. No estoy de acuerdo con ninguna de las dos posturas. Yo creo que son lícitos los dos casos y que dimanan de la estructura jurídica-democrática-política sobre la que se sustenta el estado español. La casa real tiene sus asignaciones presupuestarias y los políticos las suyas, y cada uno cumple con su función prevista por nuestro ordenamiento, así que no hay nada que decir).
Yo solo voy a mostrar la casa. Esto es un blog mayormente de arquitectura, y si me sorprendió para mal la casa de los reyes me ha sorprendido casi para peor esta casa.
Repito que se está hablando mucho sobre si una pareja de izquierda puede gastar tanto dinero, y repito que a mí eso no me importa. Lo que sí me importa es que unos líderes que propugnan un nuevo modelo de sociedad y una nueva estructura de dignidad del ser humano quieran esos cargaderos de madera, esos canecillos, ese pilar con esas zapatas de madera encima, esos chapados de piedra a modo de picatostes sumergidos en el chocolate, esa rueda de carro, esas sillas, esos pavimentos...
(NOTA.- Estas son fotos de la web que vende la casa, y los muebles y objetos decorativos son los de los dueños actuales. Los nuevos propietarios pondrán los suyos, pero dada la arquitectura de la casa, que les ha gustado, supongo que ellos están en esa onda y que lo que pongan seguirá una línea parecida).