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miércoles, 8 de julio de 2020

Morricone, mi saxo, la arquitectura y la ciudad

Ha muerto Ennio Morricone a los 91 años, sin que le haya dado tiempo a venir a Oviedo a recoger el premio Princesa de Asturias ni a comerse una fabada y unos carbayones. Una pena.


La música de Morricone siempre me ha gustado mucho; y a quién no. Recuerdo el día en el que el director de la banda de música de Seseña nos repartió los papeles de una obra nueva: Moment for Morricone, un popurrí de composiciones suyas adaptado para banda.

Moment for Morricone. Comienzo de
la partitura-guía para el director.

Curioseé a ver qué películas suyas estaban. Todas las buenas. Y busqué con más tiento para ver si venía la maravillosa balada de Once Upon a Time in the West (traducida en España como Hasta que llegó su hora). Sí que estaba. Qué bonita. A poco que la hubieran arreglado y orquestado medianamente bien iba a ser de esos fragmentos que uno toca transido de emoción(1).


(Os pido por favor que veáis y escuchéis este vídeo entero antes de seguir leyendo, y que cuando termine lo volváis a escuchar).

Qué cosa tan bella, qué carne de gallina. Y además estaba muy bien arreglada para la banda. El énfasis de las trompetas, la dulzura de los clarinetes, la limpieza de la flauta, el jugueteo aterciopelado de los saxos... altos. Sí, altos. ¿Y qué pasaba con los tenores? (Soy saxo tenor, toco un instrumento al que los arreglistas odian). Pues los saxos tenores en esa parte solo teníamos redondas y alguna blanca. Una especie de bajo continuo o de mugido de vaca.

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Fooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

Y en ese plan.

Es cierto que los demás instrumentos tenían que regatear entre corcheas y semicorcheas, mientras que el papel de los tenores era facilísimo, pero también es cierto que si ensayabas eso en casa venían los vecinos a echarte, y ni siquiera tú sabías por dónde te andabas. Qué cosa más aburrida y más triste.

viernes, 9 de septiembre de 2016

El padre de Morricone

Dedicado a todos los padres sufrientes,
ahora que empieza el curso.

Ennio Morricone es un músico sorprendente: A sus ochenta y siete años de edad sigue en activo y mantiene el mismo talento y la misma tensión creativa que en su juventud.


Con motivo de su 60º aniversario con la profesión, se anuncia su nuevo disco, Morricone 60, que contiene nuevas interpretaciones de sus grandes éxitos.
Por esto se está hablando de él estos días, y he escuchado una entrevista que le han hecho en la radio.
Me impresiona que hable con tanta claridad y energía a su edad, y que diga que está rechazando ofertas porque está trabajando intensamente con su amigo Giuseppe Tornatore, con quien se entiende muy bien y trabaja muy a gusto.
Qué envidia me da esta gente. Quién pudiera llegar a esa edad con esa salud y esa fuerza.

Ha contado algo que me ha sorprendido tanto que corro a contarlo aquí: Ha dicho que de niño quería ser médico, porque tenía un pediatra muy bueno (era también el pediatra de los hijos de Mussolini) y él le admiraba mucho y le tenía como modelo.
Pero cuando dijo en casa que él de mayor quería ser médico su padre le dijo que no, que tenía que ser músico.
¿A quién se le ocurre? ¿Qué padre es capaz de decir algo así?