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sábado, 19 de septiembre de 2020

Ocho que ochenta

Hace unos días me han publicado este artículo en el blog de la Fundación Arquia. Trata un tema que ya toqué hace unos años aquí. Y ahora estoy escribiendo otra vez sobre lo mismo. No me gusta insistir, de verdad, pero es que "ellos" insisten e insisten, y yo me sigo enfadando como el primer día. Así que perdonadme, pero voy de nuevo con ello.

El arquitecto Miguel Fisac vivió noventa y dos años, y los vivió con lucidez. Quién pudiera. Pero por muy enérgico y muy vital que fuera (que lo fue), a los noventa, cuando unos jóvenes arquitectos (Fernando Sánchez-Mora, Sara González, Blanca Aleixandre y Leonardo Oro) fueron a verlo, ya estaba retirado. (¡Qué me dices!) Le pidieron que se presentara con ellos a un concurso y se animó; incluso se entusiasmó, y se presentaron a varios.

Ganaron el del Polideportivo de la Alhóndiga en Getafe (Madrid). Podemos considerarlo una "obra menor" en su historial, un proyecto nada espectacular, pero muy sereno y equilibrado (que era de lo que se trataba), e incluso muy elegante en su sencillez.




Fue, con una vivienda en Almagro (Ciudad Real), su última obra. Una discreta y muy decente y limpia despedida.

viernes, 9 de marzo de 2018

El vulgar Pritzker

A todos estos amigos cultos e inteligentes:
por lo que más adelante digo.


El otro día se ha concedido, como cada año, el premio Pritzker. Y una vez más hemos oído cómo lo llamaban "el Nobel de la arquitectura". Y un año más algunos (los más "listos") hemos sonreído con suficiencia.

Pero tengo que reconocer que el año pasado me gustó mucho que se lo dieran a RCR, y que este me he quedado boquiabierto porque jamás había oído hablar de Balkrishna Doshi.

En seguida nos informó en twitter el siempre avisado y erudito Rodrigo Almonacid de que ya en el Benevolo y en el Curtis (dos de las biblias sobre la historia de la arquitectura moderna) aparece Doshi desde ediciones antiguas. Cotejo las mías (soy un antiguo) y viene. Inmediatamente David García-Asenjo, otro joven sabio, nos instruye con este artículo y Ekain Jiménez busca y publica en twitter las fotos con las que ilustro esta entrada, y las acompaña de muy serios y justos (y elogiosos) comentarios a la trayectoria de este arquitecto desconocido minuciosamente por mí hasta ahora




Pero quien me ha animado a escribir esta entrada ha sido Jaume Prat con este artículo en el blog de la Fundación Arquia.
Me ha dejado con el culo al aire. A mí, que me he reído siempre con desdén, como tantos arquitectos, del premio y de su banalidad y de su frivolidad.

Aparte de que el premio de marras haya acertado muchas veces a ser concedido a arquitectos magistrales y de que se haya equivocado (a mi juicio) otras muchas, es cierto que por un día la arquitectura sale en todos los noticiarios de la tele, en todos los periódicos y en todas las emisoras de radio, y, por un día, parece incluso una actividad decente y estimable, y los arquitectos, así, en general y como colectivo, parecemos seres dignos de respeto y aun de aprecio.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Siza x Siza. Segunda parte

El otro día nos quedamos bajando al gran salón de actos para asistir a la presentación formal y solemne del libro Siza x Siza editado por la Fundación Arquia y cuyos autores son Carlos Seoane y Juan Rodríguez.
Pues bien: Cuando llegamos allí ya estaba casi lleno, así que nos repartimos por donde pudimos, más bien atrás.
El ambiente era muy diferente del de hacía un momento: Mucha gente, y los protagonistas muy lejos.

Fotomontaje cutre con fotos que no casan,
para hacernos una idea.

La megafonía no funcionaba demasiado bien, pero nos enteramos del discurso.
A los que habían intervenido en el prólogo se sumó ahora Rafael Moneo, y al director de la Fundación Arquia le sustituyó el presidente. Anatxu Zabalbeascoa actuó como moderadora de la mesa redonda.
El acto se transmitió, y por lo que sé tuvo bastante seguimiento.
(Me comentaron que a Siza y a Souto, que hablaban en el perfecto y límpido portuñol que dije antes,  y a quienes se les entendía perfectamente, en la transmisión les pusieron una traductora).

Siempre me fijo en lo que no es. Ahí delante hay grandes
sabios hablando y yo distraído mirando estas cosas.

Gotas sueltas:

* David Cohn dijo una cosa interesante: que Siza crea formas sin seguir la geometría euclidiana, sino la sensibilidad del lugar. (Esto me pega con lo que dijo Souto de los gatos tumbados al sol).
* Algunos nos fijamos en que mientras los demás hablaban Siza no hacía más que dibujar. Luego dijo que era muy inseguro cuando afrontaba un proyecto, y que dibujaba para ir aclarando dudas y descubriendo caminos y posibilidades. "El dibujo es muy rápido. No tengo otra base intelectual".
* Moneo dijo que era curioso que a estas alturas de la vida Siza hubiera escogido, como resumen de toda su trayectoria concentrada en sólo seis proyectos, dos de sus primeras obras. Eso demuestra que desde el primer momento toda su obra tiene coherencia y continuidad.
* Una de las obras elegidas, es decir, de las más queridas por Siza, es precisamente de esas primeras. Es el barrio de la Malagueira, en Évora, y a Siza le gusta mucho que con los años haya ido cambiando. Está formado por viviendas muy básicas, que han ido sufriendo (o disfrutando) los cambios hechos por los usuarios. Dijo que era muy hermoso que cada vecino pudiera ser arquitecto de su casa. Moneo dijo que eso era posible porque el diseño inicial era muy abierto y lo permitía. 
* Siza dijo que hay que defender el papel del arquitecto, que hoy está amenazado.
* Anatxu Zabalbeascoa dijo que siempre pregunta a los arquitectos si al proyectar un edificio piensan cómo se va a limpiar, así que preguntó eso sobre la obra de Siza. Moneo salió a desviar la pregunta hablando de cosas más "transcendentes", pero Souto sí entró al trapo explicando que acababan de terminar un museo los dos, y que un diseño de una barandilla había sido así para permitir que se limpiara bien la escalera y la pared. También se habló de que en sus famosas piscinas las mamparas de madera de los vestuarios no llegan hasta el suelo para que éstos se puedan limpiar de un manguerazo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Muy bien hallado

He sido invitado por la Fundación Arquia a escribir en su blog.


Es un honor contarme entre sus prestigiosos corresponsales.
He escrito una entrada que se titula "La normativa que padecemos". 

Fotograma de The Fortune Cookie (en España En bandeja de plata), de Billy Wilder, 1966.
Walter Matthau encarna a Willie Gingrich, un abogado tramposo que se aprovecha de la trama
legal para obtener suculentas indemnizaciones para sus clientes.

No digo nada del otro mundo: Que tenemos que soportar una normativa que, lejos de formar una trama ordenada y coherente, forma una maraña compleja, caótica, contradictoria y absurda. Y, naturalmente, incumplible.

Te recomiendo que navegues por el blog de la Fundación Arquia y leas las entradas que tiene. Son muy buenas.

Los de la Fundación me han dado muy calurosamente su bienvenida, y yo he contestado lo que es costumbre, y que además es verdad: Muy bien hallado.