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lunes, 13 de julio de 2026

Arquitectura para la gente

A Ekain Jiménez, que ha contado esta noticia en
Bluesky, y de quien he tomado la información.


Se ha convocado un concurso internacional de arquitectura para proyectar el Museo Nacional de Ecuador, y finalmente, entre 17 finalistas, ha ganado la idea de Alberto Campo Baeza + MAODA, titulada "Ecos del Sol".

Enhorabuena. Pero no mucha.

Nada más conocerse el fallo del jurado han saltado las opiniones de la gente, de los ecuatorianos llamados a disfrutar del estupendo museo nacional de su país [Tomo algunas de Instagram]:

miércoles, 2 de mayo de 2018

La fealdad

Advertencia: Sobre la fealdad se pueden (y se deben) escribir varios tratados muy extensos. Esto es solo el blog de un aficionado, y por lo que me pagáis debéis conformaros con tres o cuatro brochazos rápidos exponiendo un par de ideas (o solo una), y nada más. Seguramente retomaré el tema más de una vez.


INTRODUCCIÓN:

Vincent Van Gogh no consiguió vender un solo cuadro en toda su vida porque todos eran horribles. (Bueno, vendió uno a su hermano, que era marchante, pero eso no cuenta porque su hermano le daba dinero y le intentaba mantener como podía, de manera que esa venta no puede considerarse tal, sino una ayuda fraterna).


No es que los cuadros de Van Gogh no gustaran a casi nadie. No es que solo gustaran a unos pocos. No. Es que no le gustaban a nadie. A nadie. Repito: A nadie. Es decir: en la segunda mitad del siglo XIX lo que pintaba Van Gogh era feísimo.
Y sin embargo hoy esos cuadros nos gustan a todos. A todos. No a la mayoría, no a muchos. A todos. Es decir: en la primera mitad del siglo XXI lo que pintó Van Gogh es bellísimo.
¿Y eso por qué es? ¿Acaso la belleza y la fealdad son una moda? ¿Acaso la belleza y la fealdad van por rachas? Pues sí. Parece obvio.