martes, 21 de julio de 2026

Rapidísimo

Ha sido rapidísimo, fulgurante. El jurado del concurso de arquitectura para el Museo Nacional de Ecuador eligió el proyecto que consideró mejor y en el acto "la gente" empezó a protestar con gran energía, diciendo que ese proyecto era una mierda.

Asustado por la reacción, y ayudado porque a él tampoco le gustaba el proyecto ganador, el ministro dijo en seguida que el fallo del jurado quedaba anulado y que la gente (los aficionados, la sagrada ciudadanía) elegiría otro de entre los diecisiete que habían quedado finalistas. Bueno, de entre los otros dieciséis, porque al ganador ya le daban la patada.

También muy deprisa, el director del museo y la viceministra dimitieron. Se ve que les quedaba algo de dignidad.

Y, hablando de dignidad, trece de los dieciséis estudios de arquitectura invitados a esa segunda vuelta declinaron la invitación por no considerarla ni ética ni justificable. Pero tres dijeron que sí, y se prestaron al apaño.

Dos de ellos, aparte de demostrar su nula decencia, hicieron el santo ridículo, porque estaba cantado que no les iban a dar el premio.


De entre los comentarios que entresaqué el otro día, ya se notaba que la afición se decantaba por el japonés, y ese, oh, sorpresa, ha sido el ganador. Todo rapidísimo.

lunes, 13 de julio de 2026

Arquitectura para la gente

A Ekain Jiménez, que ha contado esta noticia en
Bluesky, y de quien he tomado la información.


Se ha convocado un concurso internacional de arquitectura para proyectar el Museo Nacional de Ecuador, y finalmente, entre 17 finalistas, ha ganado la idea de Alberto Campo Baeza + MAODA, titulada "Ecos del Sol".

Enhorabuena. Pero no mucha.

Nada más conocerse el fallo del jurado han saltado las opiniones de la gente, de los ecuatorianos llamados a disfrutar del estupendo museo nacional de su país [Tomo algunas de Instagram]:

domingo, 5 de julio de 2026

Fracaso de la arquitectura prescriptiva

Nota previa:

No tiene nada que ver con esta entrada, pero reparo en que hoy hace justo dieciséis años que estrené este blog, escribiendo esta primera y temerosa entrada con la que no me podía ni imaginar dónde iba a llegar. En este momento veo que el blog tiene 2.991.629 visitas desde su fundación. Muchas gracias a quienes venís por aquí de vez en cuando y lo leéis. Y, en general, me decís cosas muy gratas. (Justo me acaban de poner un comentario muy negativo y seguramente muy justo a una entrada de hace quince años. Me llama la atención que textos para mí ya olvidados, y algunos de ellos muy apresurados y muy poco rigurosos, sigan suscitando lecturas y opiniones. Es tremendo).

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En la película Qué verde era mi valle hay muchas escenas muy plásticas. Una de ellas es la de la salida de la iglesia en la boda de Angharad (Maureen O'Hara). El velo de la novia oscila con suavidad, y finalmente se eleva en vertical cuando ella se sube al coche. Una imagen muy poderosa y que a la vez da una idea de ligereza y evanescencia que combina extrañamente con la tristeza de la novia.

Algunos comentaristas celebraron la preciosa casualidad de la elevación vertical del velo justo en ese momento, y dijeron que John Ford tenía mucha suerte, pero hay al menos una entrevista (la he visto) en la que Maureen O'Hara explica que de suerte y de casualidad nada de nada: que Ford hizo colocar unos grandes ventiladores fuera de plano que produjeron ese efecto tal como él lo tenía previsto.

lunes, 29 de junio de 2026

Muchos millones

He visto un vídeo en Facebook, pero no lo sé poner aquí, así que os lo contaré mientras muestro algunos pantallazos.

Se trata de la subasta que hace Sotheby's del cuadro Brown and Blacks in Red de Mark Rothko.

Mark Rothko, Brown and Blacks in Red

El subastador empieza presentando el cuadro y anunciando que sale por 65 millones de dólares. A partir de ahí, en segundos, dice que 66 millones, 67 millones, 68 millones... Eso sin despeinarse. Los millones vuelan.

viernes, 19 de junio de 2026

El fracaso del cuerpo

La arquitectura estará dotada de todas las intenciones que queráis, será un "hecho intelectual" e incluso "espiritual"; tendrá propósitos, programas, manifiestos, ideas, potencias y lo que se os ocurra decirme, sí, naturalmente, pero es algo físico, material. Es un cuerpo.

No solo es un cuerpo como nosotros(1), sino que a menudo se inspira en nuestros cuerpos para tener unas proporciones bellas, armoniosas, divinas(2). (Si el cuerpo humano es la imagen de Dios, cómo no hacer que nuestros edificios sean la imagen del cuerpo humano)

(1). ¿Y el alma? ¿Dónde dejas el alma, criatura descreída y deleznable?
(2). ¿Qué cuerpo, el tuyo o el de Charlize Theron?

Plano de una iglesia modulado como cuerpo humano

martes, 2 de junio de 2026

Todo cuanto te rodea

Tras darse un garbeo por la Feria de Nuestra Señora de la Salud el pasado viernes 29 de mayo, discutiendo probablemente de metafísica, y a lo mejor probando algún producto típico de la tierra, fermentado o destilado, que les ha debido sentar mal, tres jóvenes se han subido a sendas columnas y han orinado ante y hacia la Puerta del Perdón de la mezquita de Córdoba.

Lo primero que se me ocurre es que su situación fenomenológica no les ha impedido trepar ahí, cosa que me parece dificilísima, ni, lo que aún me parece mucho más meritorio, bajarse los pantalones (uno de ellos, según vemos, solo se ha bajado la bragueta) y encontrarse el elemento (aunque también parece que solo se lo ha encontrado el de la bragueta, obviamente el más hábil, centrado y ecuánime; según se ve, los otros dos han dejado fluir la cosa como saliera).

Los tres metafísicos y la mezquita

Uno piensa, emocionado, que ambas cosas son puro patrimonio de la humanidad, pura base y estructura de toda nuestra existencia: por una parte una mezquita asombrosa, construida en 786 por Abderramán I y ampliada sucesivamente, y por otra la alegría desatada de la juventud. ¡Ay, juventud, divino tesoro! ¡Qué chisposos los muchachos!

jueves, 21 de mayo de 2026

El premio

A finales de febrero o principios de marzo de este año leí la convocatoria de los Premios de Arquitectura y Urbanismo de Castilla La Mancha 24-25, que convoca el COACM. Era la tercera edición. Habitualmente estas cosas me entran en la bandeja del correo electrónico, o aparecen en las redes, o las comenta alguien, y yo las veo como las vacas ven pasar los trenes: sin fijarme.

Ya estoy más que acostumbrado a ser un arquitecto del montón, cutre y completamente ajeno a estos oropeles. Sí que miro siempre a posteriori la lista de premiados, porque tengo bastantes amigos muy buenos y a menudo ganadores, y disfruto viendo sus éxitos y felicitándoles.

Sin embargo esta vez se me encendió una lucecita: como arquitecto diseñador-constructor, rehabilitador y/o todolodemás soy un desastre, pero en la categoría de "Difusión de la Arquitectura" igual podría presentar este blog, a ver qué pasaba.