viernes, 5 de agosto de 2022

Querido maestro:

(Permítame que le siga llamando así, aunque, ya próxima la terminación de mi carrera profesional, no haya realizado jamás un solo trabajo digno de que se me pueda llamar discípulo suyo). 

El año pasado, a mis sesenta y uno de edad (tres más de los que vivió usted), supe con gran alegría que le iban a hacer una exposición en la Delegación de Vizcaya del COAVN. La comisariaba Joaquín Lizasoain, otro arquitecto admirador de usted y de su entorno. (Su tesis doctoral se titula El muro de Oteiza, y seguro que le habría gustado mucho).

Tenía todo preparado para ir a Bilbao a verla con mi mujer (que le manda recuerdos) cuando un problema familiar nos impidió hacer el viaje.

Pero este año (yo ya con sesenta y dos) la ha hecho el Instituto de Arquitectura de Euskadi, y la ha hecho muy bien, con mucho cariño y mucho cuidado, y ahora ya sí que la hemos podido ver.

La sede del instituto es el antiguo convento de Santa Teresa, un lugar estupendo en la zona vieja de San Sebastián, a dos pasos del Museo de San Telmo, en el que han montado una de Oteiza y Chillida. Están ustedes tres casi juntos. (Recuerdo que usted decía que las exposiciones había que verlas de dos en dos. Pues figúrese esta vez).

domingo, 31 de julio de 2022

Contrato menor

He estado unos días de vacaciones, fuera, lejos del sórdido bullicio cotidiano, y en ellos me entró un correo de un ayuntamiento anunciándome que tenía una notificación, pero como en el teléfono no tengo certificado digital ni autofirma (ni falta que me hace) he esperado a llegar a casa para verlo.

Es una invitación a presentar un presupuesto de honorarios, y el plazo termina mañana lunes, así que he preparado mi respuesta a toda prisa. Como quizá os interese el asunto os lo cuento.

(Cambio datos, aunque no los de superficie y presupuesto de ejecución material, e intento disimular un poco para no identificar a nadie).

La notificación dice:

Expediente Tal referencia Tal:

INVITACIÓN
Este Ayuntamiento está tramitando expediente de contrato menor para el dar servicio de contratación para la “Redacción de documentación técnica de dirección facultativa de obra para la construcción de una nueva escuela infantil en la urbanización [la que sea]”.
Les especificamos los aspectos para tener en cuenta en el presupuesto que nos manden:
SUPERFICIE PARCELA: 2140 m2
EDIFICABILIDAD: 1 m2/m2
SUPERFICIE CONSTRUIDA ESTIMADA: EDIFICIO: 1.000,00 m2
PATIO: 400,00 m2
APARCAMIENTO: 350,00 m2
PRESUP. DE EJECUCION ESTIMADO: 1.240.000,00€
Nº DE PLAZAS ESTIMADO: 170 pzas
ORDENANZA DE APLICACIÓN: [La que sea]
Parcela [la que sea]

La oferta económica o declinación de participar podrán presentarla, como establece el artículo 14.2, de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, las personas jurídicas estarán obligados a relacionarse a través de medios electrónicos con las Administraciones Públicas para la realización de cualquier trámite de un procedimiento administrativo (Sede Electrónica del Ayuntamiento de Tal o de cualquiera otro de los Registros electrónicos de las Administraciones Públicas).
En caso de estar interesados rogamos nos remitan su mejor oferta lo antes posible, por tener carácter urgente, se establece como límite máximo para presentación de esta el día 01/08/2022.
* Forma de pago: por transferencia una vez realizada el servicio.
Les adjuntamos Anexo III de Declaración Responsable, para que la envíen rellena y firmada junto con el presupuesto, indicando en la casilla de “ASUNTO”, el número de expediente, referencia y a la atención de la concejalía que corresponda.
Cualquier duda o aclaración que necesiten para ofertar pueden ponerse en contacto con el departamento de urbanismo, en el teléfono tal (y preguntar por Tal). Muchas gracias.

Firmado el concejal delegado de tal y tal.

viernes, 22 de julio de 2022

Decadencia

Ahora que acaba de terminar el curso y que han salido nuevas hornadas de arquitectos en todas las escuelas de arquitectura me parece pertinente comentar el habitual mantra que salmodiamos los arquitectos mayores acerca de que cuando nosotros estudiábamos todo era más difícil y más exigente, que nuestros profesores nos hacían estudiar y trabajar mucho más y que salíamos mucho mejor preparados que los jóvenes de ahora.

Supongo que esto mismo lo dirán los médicos, los abogados, los geógrafos y los historiadores viejos de sus colegas recién titulados, pero yo lo oigo donde lo oigo y solo puedo referir mi experiencia. Y, precisamente hablando de mi experiencia, os cuento:

Cuando yo comencé a estudiar Arquitectura en Madrid la ETSAM estaba aún sin construir. La tuvimos que hacer nosotros, curso a curso, al estilo de los discípulos-esclavos de la alegre hermandad de Taliesin.

Ese año solo se daba primer curso. Nos dieron un pico y una pala y nos pusieron a hacer las zanjas de cimentación. Mientras sudábamos y teníamos la espalda y los brazos doloridos, un maestro nos recitaba en voz alta los fundamentos del álgebra y de las proporciones armónicas, que teníamos que retener en la memoria sin pizarra y sin tomar apuntes (teníamos las manos ocupadas con las herramientas de trabajo), y de los que éramos preguntados inesperadamente en cualquier momento.

¡Ay de ti como no supieras la respuesta correcta! Te llevaban a la picota y allí te daban diez azotes que no te eximían de hacer después los metros de zanja que tuvieras asignados para ese día. Te tocaba quedarte a cavar una vez terminada la jornada.

viernes, 15 de julio de 2022

Prejuicios

Hoy os voy a contar una bonita historia de hurbanismo patrio. (Para el concepto de hurbanismo clicad aquí).

En el año 2005 la Junta de Extremadura, consciente del raro valor ecológico que tenía un islote del embalse de Valdecañas, lo declaró ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves) y lo incluyó en la Red Natura 2000 de la Unión Europea. ¿Por qué? Pues porque las aves lo tenían como lugar de anidación y de cría. Y es que claro: Era un lugar fantástico.

¿Pero qué pasó con tan fantástico lugar? Pues que si los pájaros no son tontos para elegir un sitio agradable los pajarracos tampoco lo son. Y les gustó el sitio.

No hay en el mundo un lugar tan bonito que no se pueda mejorar con un campo de golf, unas villas, unos hoteles y un embarcadero. Todo ello de lujo; eso no hay ni que decirlo. Y así lo propuso un importante grupo empresarial, que por la magia del hurbanismo convirtió ese terreno (bueno para los pájaros, pero nada más), que podría valorarse en 0,00 €, en un paraíso para ricos valorado en muchos millones y, sobre todo, atractor de muchas y muchas millonadas. Millonadas for everybody, oh com'on baby súbiri súbiri dubi dubi yeah.

He sido incapaz de encontrar una foto del islote de Valdecañas antes de la hurbanización.

Una vez más estábamos ante el milagro de la multiplicación de los panes y los peces y el de la gallina de los huevazos de oro.

Y una vez más las autoridades políticas abrazaron el proyecto. Porque era muy respetuoso con el medio ambiente, porque RESPETABA todo: la vegetación, los bichitos, las amapolas, el canto de los pájaros y la puñetera ZEPA.


Ampliad el mapa y veréis el respeto.

Todo el proyecto fue considerado "de interés regional" (dinero, puestos de trabajo y desarrollo de un islote de mierda que hasta entonces solo tenía cardanchas y piojos). Todos los informes exigibles fueron favorables y en un esfuerzo hurbanístico sin parangón se aprobaron Planes Generales, Planes Parciales, Planes Especiales y hasta Planes de Pensiones en un tiempo récord.

Pero ahí seguía la ZEPA y la inclusión en la Red Natura, que tanto había gustado a los políticos locales cuando aún nadie les había perfumado con el nuevo aroma. Qué fastidio. El asunto pareció arreglarse definitivamente cuando la Junta de Extremadura declaró favorable el estudio de impacto ambiental y decidió que las aves eran muy dueñas de seguir pasando por allí y de anidar en tees, bunkers, roughs y greens, por lo que toda esa operación no afectaba en nada su calma ni sus hábitos reproductivos. Era obvio que una Zona de Especial Protección de Aves no estaba reñida con hoteles, villas, campo de golf y embarcadero. Es más, era obvio que la mejor -qué digo la mejor: la única- forma de darles a esas aves una especial protección era con hoteles, villas, campo de golf y embarcadero.

Pero Ecologistas en Acción tuvo que venir a joder la parva. Presentaron un recurso contencioso y la liaron. Con lo contentos que estaban todos. Armaron un argumento absurdo sobre que tan brillante y feliz operación conculcaba la legislación urbanística extremeña y las disposiciones y exigencias de la Unión Europea para con los espacios incluidos en la puñetera (¡ay, Señor, en qué hora!) Red Natura 2000.

El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEX) dio la razón a los ecologistas en 2011: El plan del islote de Valdecañas vulneraba la legislación autonómica del suelo, que estaba clasificado como no urbanizable de especial protección. Así que el TSJEX ordenó que se deshiciera todo y que se restituyera el islote a su estado original. Uf, un palo bastante fuerte. Un palo tremendo. Pero los emprendedores y valientes políticos se sobrepusieron al disgusto de una forma ejemplar. ¿Sabéis lo que hicieron? Cambiaron la legislación autonómica del suelo ¡con carácter retroactivo! ¡Y lo hicieron por unanimidad de todos los partidos políticos! ¿Habrá algo capaz de frenar el talento de nuestros dirigentes cuando está en juego la felicidad del pueblo?

El Parlamento de Extremadura dijo que con esa jugada el proyecto ya tenía soporte legal. Hala, problema resuelto.

Entonces el TSJEX envió el paquetito al Tribunal Constitucional, porque la pintoresca modificación de al ley autonómica del suelo no la dejaba muy coherente con la ley estatal en un par de detallitos, como por ejemplo que el suelo no urbanizable de especial protección tiene que ser de especial protección. También había un par de cosillas que entraban en conflicto con la propia Constitución Española.

La Junta de Extremadura acudió al Tribunal Supremo y perdió en 2014. Otro palo.

La cosa finalmente parece que no tiene vuelta de hoja y ahora vienen los lloros del dineral que va a costar deshacer todo lo hecho y dejar el islote como estaba. Y a ver de dónde se saca tanto dinero, ahora que ya no es para más ganar, sino para más perder.

Con el asunto en esta situación, el otro día el periódico El Mundo publicó un artículo cuyo titular me dejó atónito y me pareció inaudito, tremendo, una auténtica lección para dar en las escuelas de periodismo: "Valdecañas: de cómo los ecologistas con prejuicios contra la jet set están a punto de cargarse el paraíso de los fines de semana". ¿Prejuicios? ¿En serio? ¿Prejuicios? ¿Cargarse el paraíso? No hay más preguntas, señoría.

Confieso que al ver este pantallazo en Twitter pensé que era una falsificación. Pasa mucho. Tenía que ser no solo un bromista, sino alguien con muy mala baba contra el periódico para amañar un falso titular como ese. Pero no: Busqué en Google El Mundo Valdecañas y ahí sigue, tal cual. No pongo el enlace por dos motivos: El primero porque los titulares en la web están vivos y pueden cambiar cualquier día (fiaos de mi palabra; lo he comprobado y ahí sigue aún hoy, varios días después de su publicación), y el segundo porque los medios en internet viven de las visitas que tienen sus publicaciones, y no me da la gana "generar tráfico" a ese basurero. ¿Cómo se puede titular así? Ya puestos, podrían forzar un poco más la situación: "Los asquerosos y vengativos ecologistas perroflautas con prejuicios contra la gente decente se quieren cargar todo lo bueno de la sociedad". 

Confieso que creo en buena medida que los arquitectos tenemos un componente antiecologista en cuanto que pretendemos mejorar la propia naturaleza con nuestra obra. Somos unos soberbios y unos prepotentes, aunque es cierto que en ciertos casos felicísimos se ha conseguido. La propia arquitectura y el propio urbanismo son eso, y no por un indeseado efecto colateral, sino por su misma razón de ser. También confieso que a lo largo de mi vida profesional he hecho urbanismo y me he indignado por cualquier pega que ha puesto la administración pública a mis propuestas, y me he solidarizado con mi cliente hasta el punto de pensar como él y de hacer mías sus pretensiones, y no solo por los interesantes honorarios profesionales comprometidos, sino porque de verdad he llegado a creer en la bondad de nuestra pretensión.

(También hay que ver qué tipo de pegas y puñeterías les ponen las administraciones públicas a los técnicos y a los agentes urbanizadores de escala pequeña o mediana y qué alfombras rojas extienden ante determinadas macrobestialidades).

Vamos, que yo, intentando hacer urbanismo, he podido hacer a veces algo de hurbanismo, lo confieso, pero es que esto de Valdecañas ya es hhhurbanismo, y lo de El Mundo me ha parecido perihodismo. (Pero reconozco que pueden ser solo prejuicios míos).

lunes, 11 de julio de 2022

Ene bada, Lukarini!

Dedicado, una vez más, a Ekain Jiménez,
que me ha vuelto a dar otra entrada hecha


El aislamiento térmico en los edificios empezó a ser obligatorio en el año 1979, con la norma NBE CT 79. (Mejor dicho: Esa norma exigía unas condiciones térmicas tales que para cumplirlas empezó a generalizarse el uso de aislamientos térmicos en las fachadas y cubiertas de los edificios). En las fachadas la solución más corriente (prácticamente la única) consistía en colocar un aislante térmico por detrás. Eso hacía que el aislante quedara interrumpido en los pasos de los forjados, y la realidad final era como si en la más cruda noche de invierno durmiéramos con una buenísima manta que nos cubriera desde el cuello hasta arriba del ombligo; ahí quedara una franja de unos centímetros al aire; después otra manta nos cubriese desde debajo del ombligo hasta un poco más arriba de las rodillas, y finalmente otra desde debajo de las rodillas hasta los pies.

Conclusión: Mucho mejor eso que dormir sin nada, pero nos quedábamos con la barriga y las rodillas al aire. En este caso los forjados que interrumpen las mantas de aislamiento hacen el mismo efecto de dejar salir demasiado calor en invierno y entrar en verano. Es lo que llamamos "puentes térmicos". En las cubiertas el procedimiento era parecidamente malo y dejaba como puente térmico el forjado superior.

Ahora se está poniendo de moda una solución mucho más eficaz, que es forrar completamente el edificio con aislante térmico, de modo que queda una manta continua que abriga mucho mejor y evita esos puentes térmicos. (SATE: Sistema de Aislamiento Térmico Exterior).

La solución es estupenda, y cuando se trata de edificios de nueva planta se tiene en cuenta desde la concepción arquitectónica inicial y queda muy bien. Pero cuando se trata de una rehabilitación de edificios existentes (ya sean sin ningún aislamiento o con ese interrumpido que he contado) genera algunos problemas.

martes, 5 de julio de 2022

Basta ya de nostalgias

Como ya estamos en verano, me siento relajado y además hace mucho que no pongo jazz se me ha juntado todo para daros la murga un poco.

(A quienes os digáis: "Joé, vaya tostón; ya está otra vez este tío con el jazz" se os devolverá el dinero, pero os animo a que lleguéis hasta el final de este texto y de la música que lo acompaña).

Hoy he elegido una interpretación pensando en quienes no tenéis una especial simpatía por el jazz y se os hace bola. A quienes sí os gusta creo que os va a encantar, como a mí, pero a quienes no os suele hacer gracia creo que también os va a sugerir cosas. Es, además, un jazz suave, muy agradable y digerible.

La pieza se titula Chega de saudade, que podemos traducir como Basta de nostalgia o Basta de tristeza (suponiendo que saudade se pudiera traducir. Vamos, suponiendo que algo se pudiera traducir; pero más o menos nos hacemos una vaga idea, que es de lo que se trata en una traducción). Es una canción con letra de Vinícius de Moraes y música de Antonio Carlos Jobim.

No es un standard del jazz, pero el jazz es una manera, un lenguaje, una forma de escuchar y de decir, así que cualquier música se puede jazzear sin problema. Y en especial el quinteto de Joan Chamorro es capaz de hacer jazz hasta con el soniquete de los niños de San Ildefonso en la lotería.

(Permitidme que os diga también que aprovecho esta música para autofelicitarme porque hoy este blog cumple doce años. Había preparado una entrada sobre ello para publicarla hoy, pero finalmente la he desechado porque la he visto un tanto autoombliguista y autobombástica. Y, además, basta ya de nostalgias).

miércoles, 29 de junio de 2022

Investigación y desarrollo

A mi amigo y compañero de clases Miguel Barahona


Siempre me entero tarde de las cosas, y esta vez cuando digo tarde estoy diciendo unos cuarenta años tarde (y no me refiero a desde cuando ocurrió el hecho, sino desde cuando yo tuve la primera noticia de él).

Se trata de la casa experimental que se construyó Alvar Aalto en Muuratsalo (Finlandia) entre 1952 y 1953, y de la que ya hablé un poco aquí.




Siempre se ha dicho, y así lo he repetido yo, que Aalto construyó esta casa de vacaciones y fines de semana (junto a un lago y con un embarcadero para su barca Nemo propheta in patria(1)) para experimentar y sufrir el comportamiento de los distintos materiales ante las tremendas heladas nórdicas. Si miráis las fotos veréis ladrillos de distintos formatos y cochuras, piezas esmaltadas, pintadas, vitrificadas, etcétera. Una honradísima forma de padecer roturas y descascarillamientos en sus propias carnes antes de prescribir estos elementos a sus clientes.

Esa actitud me pareció siempre encomiable. Nos lo ha parecido a todos. Pero tiene que venir mi amigo y compañero de clases de Introducción a Proyectos Miguel Barahona, conocedor vasto y múltiple, a tirarme los palos del sombrajo.