El otro día en Facebook me asaltó esta publicación:
Hello dear architects, I have this apartment, and I don't remember the exact dimensions, but it has a total area of 89 m². I want to transform it into a 2 rooms. Please help me with ideas on what I can do. (Hola, queridos arquitectos, tengo este apartamento, y no recuerdo las dimensiones exactas, pero tiene una superficie total de 89 m2. Quiero transformarlo en uno de dos habitaciones. Por favor, ayúdenme con ideas de qué puedo hacer).
Yo entré solo para contestar: "A esto precisamente nos dedicamos los arquitectos, pero tenemos el vicio de cobrar por dar esas ideas", y una vez que lo escribí bloqueé al grupo, que es algo que aún Facebook nos permite hacer.
¿Creéis que hice bien, que estuve fino? No. Mentí. Los arquitectos no cobramos. La prueba es que en los comentarios a esa petición ya veréis algunas propuestas. A los dear architects nos falta tiempo para plasmar nuestras siempre interesantes y creativas ideas. No nos podemos quedar quietos ni un ratito. Nos rebosa el talento por las orejas.