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jueves, 3 de septiembre de 2026

La biblioteca municipal, la IA y yo

Al empezar a escribir esta entrada me viene a la mente una frase que si no tenéis más de sesenta y cinco años no vais a entender: "En mis viajes por todo lo largo y ancho de este mundo..." No tenéis ni idea de qué va porque sois asquerosamente jóvenes, pero no solo no me rindo por ello, sino que insisto:

Nada, ¿verdad? Bueno, dejémoslo. No sabéis nada de la vida, pero qué se le va a hacer. Sigamos. Mejor dicho: empecemos.

En mis viajes por todo lo largo y ancho de la provincia de Toledo (que es una provincia bastante más grande de lo que parece), a menudo paso por algún pueblo y me siento un poco avergonzado pensando que hace años proyecté en él una vivienda que madre mía, madre mía, o hice un restaurante que San Cosme y San Damián me perdonen. Agacho las orejas y lo atravieso sin demorarme hasta salir por el otro lado y continuar mi camino con una incómoda sensación. Para mayor humillación, alguna vez mi "firma" se encuentra bien visible al lado de la carretera y no hay manera de no verla.

Joer con las curas de humildad. Yo las recibo a cada paso. Qué vergüenza. Qué apuro.

jueves, 30 de abril de 2020

Sesenta

Ayer cumplí sesenta años. ¡Sesenta! Vaya cifra. No escribí nada en el blog porque ya está bien de hablar de mí, que no hago más que mirarme el ombligo. Pero tampoco lo hice porque estuve todo el día liadísimo y porque me sentía muy raro y muy desorientado. ¡Sesenta! Como me dijo un amigo, supongo que para animarme, ya soy oficialmente tercera edad.

Hoy sí. Hoy sí que me apetece escribir sobre esto. Y lo primero que quiero es animarme a mí mismo. Hay dos formas de ver el asunto: Un optimista verá el vaso medio vacío; un pesimista vacío del todo.


Eso es lo primero que pienso: Se me está acabando. Me queda el último culín nada más. Y lo segundo es: "¿Qué he hecho con todo lo demás?" "¿Dónde ha ido a parar toda el agua que había?" Y me da la sensación de que no he hecho nada con mi vida. Y, sobre todo, la sensación mayor es la de que estoy pensando en mi vida en pasado.

Sin embargo, como la memoria y la apreciación del tiempo son tan selectivas y tan caóticas, todos hemos experimentado que cinco años se pasaron volando, en un suspiro, y que una tarde aburrida no se termina nunca. Resulta que sí, que sí he hecho cosas y que la vida es más bien tirando a larga.