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miércoles, 11 de diciembre de 2024

Ricardo Aroca

Cuando hice la carrera de arquitectura en la ETSAM Ricardo Aroca era un catedrático atípico. Mejor dicho: era EL catedrático atípico. Hacía ya muchos años que se había acabado la obligación de que los alumnos fueran a clase con chaqueta y corbata, e incluso los profesores jóvenes ya iban vestidos como nosotros: camisa (o incluso camiseta) y vaqueros en verano y jersey y vaqueros o pantalón de pana en invierno. Los profesores de más veteranía o enjundia seguían vistiendo rigurosamente. Algunos se permitían chaqueta y pantalón de sport, e incluso, ay, corbata de punto, pero por supuesto los catedráticos seguían aferrados al traje más convencional.

Contra todo ello, Aroca, el catedrático de estructuras, llegaba a la escuela en su moto (no entiendo de motos y no sé decir la marca, pero era de esas grandes), con la melena y la barba ondeando al viento y con un pantalón vaquero de peto.

Recuerdo que el peto tenía un bolsillo que lo cruzaba de lado a lado, y que iba completamente lleno de útiles de escritura y dibujo: portaminas, lápices, bolígrafos, plumas, rotuladores. Podía llevar encima varias docenas, enganchadas por su clip y asomando bajo su barba.

lunes, 24 de junio de 2024

Fallo del concurso #ArquiRELATO. Tercera edición

Por fin ha llegado el momento que estabais esperando con ansiedad: el fallo del tercer concurso #ArquiRELATO.

Los tres miembros del jurado hemos sido Ekain Jiménez Valencia y yo como organizadores y María Luisa Valls Alguacil como ganadora de la segunda edición, quien de manera muy generosa se ha prestado a esto y nos ha sido de gran ayuda.

Una vez cerrado el plazo de presentación el 31 de mayo, los miembros del jurado procedimos a leer todos los arquirrelatos presentados (muchísimas gracias a quienes os habéis animado a mandar el vuestro) y posteriormente tuvimos un encendido debate porque de inicio, como debe ser, no había unanimidad.

Tras varias rondas y desempates hemos decidido otorgarle el premio a...

JOSÉ LUIS OLIVER. Título: "Orgánico". [No era necesario titularlo, pero él lo ha hecho]

Era difícil salir airoso del tema propuesto. Un tema sin solución, y el jurado ha pensado que el ganador ha dado una salida inesperada y provocativa.

Os recordamos el planteamiento:

La crisis de la vivienda acecha a tope, aquí y allá. Entre los pisos turísticos y los trasteros de 13 metros cuadrados que se ofertan en idealista, la sociedad está desesperada.

Como experto-a en vivienda que eres te han invitado al último SIMPOSIO INTERNACIONAL SOBRE LA VIVIENDA DEL FUTURO. Tu intervención es la más importante y está programada justo después de comer. La comida ha sido copiosa y te acabas de meter entre pecho y espalda medio litro de licor de hierbas. Confundido-a por las ideas que habías estructurado perfectamente, subes al atril entre aplausos y lanzas las siguientes propuestas para la vivienda del futuro:

"Presidente del Gobierno, Secretario General de la ONU, apreciados señores y señoras, esto es lo que (hic) propongo para dar solución al problema de la vivienda:"


Y este es el #arquiRELATO ganador:

miércoles, 6 de septiembre de 2023

No te mueras

A Ángela Hernández y Jesús Ángel Izquierdo
(hERiZO arquitectos), que están planeando también el viaje,
con mi deseo de que lo hagan cualquier año de estos



No sé desde cuándo soñaba con conocer Ronchamp; supongo que desde que con diecisiete años entré en la escuela de arquitectura y fui abducido por el entusiasmo.

Entonces era un sueño casi imposible, como otros cien mil. Pero hace unos siete u ocho años se convirtió en una idea realizable, o al menos acariciable. Lo que pasa es que en mi casa no solemos ser decididos. Todo se alarga incomprensiblemente (y porque mi mujer tira de mí, que si por mí fuera no movería un dedo nunca).

La primera idea fue ir en coche desde casa, llegar hasta Lyon, ver La Tourette (en Éveux, al lado de Lyon), seguir hasta Ronchamp y dar la vuelta. (Y, ya puestos, hacer esta por Marsella y ver la Unité).

Iba a ser una odisea de un montón de días, y mi mujer, muy sensata, me dijo: "Hernández, el coche está bastante cascado y puede que nos deje tirados en la campiña francesa, deliciosa cuando se recorre en un automóvil ágil y fiable y con la cabeza y el espíritu libres de preocupaciones, sí, pero amenazante e incluso procelosa cuando el anciano vehículo se niega a seguir jadeando".

jueves, 8 de junio de 2023

... yo ya no sé qué es bonito (segunda parte)

El sábado 20 de mayo se presentó en la librería madrileña La Hora Azul el libro colectivo Arquitectura con arquitectas, coordinado y dirigido por mis compañeras y amigas profesoras de la URJC Fermina Garrido, Elena Escudero y Raquel Martínez.

El libro surge de un grupo de trabajo y de investigación de la Universidad Rey Juan Carlos y trata de un montón de aspectos, proyecciones y consecuencias del género en el ejercicio y el uso de la arquitectura y del urbanismo.

(Ni que decir tiene que la elaboración, coordinación y, sobre todo, financiación del libro ha sido una labor ardua, difícil, lenta y paciente, que ha acabado con este fruto tan hermoso y necesario editado con Ediciones Asimétricas).

No es "un libro de chicas sobre arquitectura" (de hecho en él escriben unos cuantos chicos), ni "un libro para chicas", ni un "ya estamos con la milonga del género por aquí y por allá", sino que aglutina unas cuantas investigaciones que nos interesan y nos importan a todos (y aquí uso el masculino genérico con toda intención).

No voy a desarrollar el contenido del libro (aunque merecería una entrada más que de sobra), sino que, egoístamente, voy a contar cómo vi la presentación y cómo la sentí.

viernes, 16 de octubre de 2020

Su mejor obra (peregrinación) (II)

A Eduardo Almalé
A todos los compañeros peregrinos de Ronchamp durante 2018


El año 2018 nos lo pasamos, entero, hablando de Ronchamp.

A finales de 2017 había aparecido este libro:

                                            QUETGLAS, Josep,
                                            Breviario de Ronchamp,
                                            Ediciones Asimétricas, Madrid, 2017, pp. 275.

Como su título indica, y la nota "al lector" remacha, se trata de un breviario al modo religioso, que está dividido en 52 entradas o ejercicios para ser leídas en cada una de las 52 semanas del año. Quiso la casualidad que en diciembre lo tuviéramos unos cuantos amigos y que nos animáramos por Twitter a afrontar el año nuevo leyendo una entrada a la semana y comentándola cada domingo a partir de las cinco de la tarde bajo la etiqueta #BreviarioRonchampN (siendo N el número de la semana y del capítulo). Podía entrar quien quisiera y contar lo que quisiera siempre y cuando enarbolara las palabras mágicas del #

Estas cosas se empiezan siempre con la mejor intención, pero se desinflan en seguida. En este caso no fue así. Desde el primer domingo del año (siete de enero) hasta el último (treinta de diciembre), sin fallar ni uno solo (incluso conectándose a veces alguien desde la playa, desde una boda o desde el cumpleaños de un hijo), hicimos tertulia a las cinco de la tarde.

Los habituales éramos más o menos fijos, pero también se sumaban (y restaban) unos cuantos cada semana.

El libro tenía un par de características endiabladas: Por una parte, había algunos capítulos de un solo párrafo (¿cómo puede dar eso materia para una semana de lectura y reflexión y una tertulia dominical de aproximadamente una hora?), y por otra, Quetglas se ponía muchas veces a divagar sobre el naufragio de María Magdalena, sobre los toros o sobre Maya Deren (¿y qué tiene que ver todo eso con la iglesia de Ronchamp?)(1). Pero los intervinientes eran tan cultos y tan penetrantes que documentaban cualquier sugerencia del autor con toneladas de material interesante, de modo que cada pase que Josep Quetglas había tirado tan inteligentemente al hueco era rematado con brillantez por estos compañeros sabios.

Y, sobre todos nosotros, el incansable Eduardo Almalé organizaba cada cita, recopilaba después todas nuestras intervenciones y las ordenaba y archivaba. Gracias a él todo este guirigay llegó a buen puerto.

De este libro aprendí que la iglesia de Notre Dame du Haut no es solo un buen edificio, un gran edificio, sino que es un destino, un sueño, una necesidad, un símbolo, una aspiración, un deseo, un canto, una emoción, y también que todo se puede argumentar con todo, todo se puede cruzar con todo y que las inteligencias se buscan y se comprenden, de modo que una sugerencia, un reto o una mera boutade del autor eran estímulos entendidos y contestados por mis compañeros. Y todo ello creaba una realidad narrativa paralela a la propia realidad del edificio y a la de su leyenda.

Cuando el proceso de lectura, análisis y comentario dominical del libro estaba ya muy avanzado (no recuerdo exactamente en qué momento), la editorial -Ediciones Asimétricas- hizo saber al autor lo que estábamos haciendo y este, divertido y perplejo, se llevó las manos a la cabeza de que gente tan estúpida hubiera seguido al pie de la letra las indicaciones (que no dejaban de ser una broma) de leer el breviario semana a semana durante un año. Cada uno tiene sus debilidades, y una de las de Quetglas era que llevaba muchos años coleccionando postales de Ronchamp (incluso postales antiguas que mostraban la vieja iglesia, anterior a la de Le Corbusier), y en un acto de generosidad se desprendió de ellas y nos las regaló a quienes veníamos participando asiduamente en estas tertulias, de modo que me tocó un pequeño tesoro que tengo enmarcado y colgado en mi estudio. Y además escribió un texto ex profeso para nosotros y nos lo hizo llegar junto con una foto de unos peregrinos llegando al santuario por el camino norte.


Si ya me entusiasmaba desde siempre esa capilla mágica, ¿cómo no voy a estar ahora deseando ir hacia ella?

Y sin embargo:

sábado, 11 de abril de 2020

Horror cristalino

Con mi gratitud a Ediciones Asimétricas por la edición
y a Jaume Prat por los comentarios y el entusiasmo.


Acabo de terminar de leer El horror cristalizado, de Josep Quetglas, un viejo libro inencontrable durante muchísimo tiempo, con una vida editorial muy azarosa, que Ediciones Asimétricas ha reeditado felizmente ahora.


Me ha gustado muchísimo, y me gustaría comentar alguna cosa que me ha llamado la atención.

Ya he hablado aquí de Quetglas como crítico creativo, y he defendido que la crítica es un acto de creación. Este horror cristalizado no ha hecho sino confirmármelo.

Ya en el prólogo Rafael Moneo resalta el valor literario de este libro. De alguna manera, viene a decir, es su mayor mérito. Y mi admirado Jaume Prat lo confirma. Le digo a Jaume que Quetglas es capaz de ir a cualquier sitio con su discurso, es decir, de hacerle decir lo que sea, y él me contesta que, obviamente, es un creador, y que eso es muy hermoso.

En ese sentido escribí ya de Quetglas y vengo a insistir hoy aquí.

¿No os parece que hay gente pesadísima que perora y perora y produce un sopor inaguantable y hay otra gente que nos hace felices con sus ideas brillantes? En un extremo tendríamos al pesado de la cola del cine en Annie Hall, y en el otro estaría Josep Quetglas.

Imaginemos a alguien que nos dice: "El Pabellón de Barcelona de Mies van der Rohe no es un espacio dinámico que fluye, sino un espacio vacío, estático y cerrado". Ufff. Lo único que nos queda es o darle un gorrazo a quien afirma semejante cosa o concederle el beneficio de la duda y la oportunidad de que desarrolle semejante temeridad.

lunes, 5 de junio de 2017

La mente retorcida de Juan Navarro

Ha habido varios momentos (tampoco demasiados, qué le vamos a hacer) en los que me he sentido impelido a agarrar unos pinceles y ponerme a pintar apasionadamente. Dos de ellos me ocurrieron estando cómodamente sentado en el sillón de mi casa, ante la tele.
Las dos veces di un salto del sillón. La primera fue viendo la película Apuntes del Natural, de Martin Scorsese, que es una de las tres entregas de Historias de Nueva York. Lionel Dobie (Nick Nolte) arrollaba pintando. Era una fiebre incontenible, una verborrea de color, un delirio, una pringue hasta los tuétanos. Me impresionó la paleta que usaba: una tapa de cubo de basura, el radiocassette embadurnado de pintura, su ropa sucia, su frenética furia...


La segunda fue viendo el episodio de Juan Navarro Baldeweg de la serie Elogio de la Luz, de Televisón Española. Pero en este caso el pulcro pintor era puro control, puro intelecto, pura limpieza (pero no pura claridad).


Pero las obras de Juan Navarro no son frías, no son "cerebrales" (signifique eso lo que signifique y se oponga eso como se oponga a "mentales", que sí lo son, y mucho).

Juan Navarro Baldeweg.
Litografía de la serie Noche

Juan Navarro Baldeweg es un arquitecto escurridizo, un arquitecto "conceptual" que trae a la arquitectura, buscando solución, los problemas que encuentra en la pintura, en el pensamiento y en la vida.
-¿Cómo va a encontrar solución en la arquitectura a los problemas que encuentra en la pintura, si la arquitectura es mucho más difícil y exigente?
-Pues precisamente por eso: Porque la pintura lo admite todo pero la arquitectura, con la puñetera gravedad de por medio, no te deja. La arquitectura te obliga a resolver.

Juan Navarro Baldeweg. La casa de la lluvia.

lunes, 30 de mayo de 2016

En la Feria del Libro de Madrid

Quién me iba a decir a mí, que llevo toda la vida yendo a la Feria del Libro de Madrid a la caza de las firmas de tantos escritores a quienes admiro, que un día me llegaría a mí la oportunidad de firmar.
Yo, que tantas veces he contado el viejo chiste de "el próximo sábado por la mañana estaré firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid, desde las doce hasta que me pillen", voy a estar el viernes que viene firmando de verdad, sin tener que huir.

Cartel de la Feria del Libro de Madrid 2016

Me acaban de llamar de la Librería Naos de Madrid para invitarme, y me ha hecho muchísima ilusión, como comprenderéis.
Así que el viernes 3 de junio, desde las siete y media de la tarde (19:30 h) hasta las nueve de la noche (21:00 h) estaré en la caseta 120 firmando ejemplares de mi libro Necrotectónicas (muertes de arquitectos), de Ediciones Asimétricas.

Vista del magnífico ambiente de la Feria del Libro de Madrid

Sé que a un escritor desconocido no acude nadie, pero Naos es una de las librerías de arquitectura más importantes de España, y tiene un gran poder de convocatoria en el sector, y Ediciones Asimétricas es una editorial que gana prestigio cada día y a cuya "cuadra" cada vez estoy más contento de pertenecer. Espero que alguien, por la reputación de la librería y de la editorial más que por la mía, se atreva a comprar un ejemplar y a que se lo dedique.


Y a todos los que seguís este blog y estéis en Madrid, y no os venga mal acercaros por la feria, me gustaría muchísimo conoceros y dedicaros el libro.

Así que apuntad en vuestras agendas:

Viernes 3 de junio de 2016
De 19:30 a 21:00 h
Feria del Libro de Madrid
Caseta 120: Naos Libros
Pillar Necrotectónicas y que el tipo ese me lo firme

viernes, 14 de noviembre de 2014

Puesta de largo de Necrotectónicas

El martes que viene, 18 de noviembre, a las 13:30 h, se hará la presentación de mi libro Necrotectónicas.
El acto tendrá lugar en la

Escuela de Arquitectura de la Universidad de Castilla-La Mancha (eauclm)
Campus Tecnológico de la Fábrica de Armas
Edificio 21. Zona Franca
Avenida Carlos III, s/n. Toledo


Cartel anunciador del acto. (Si lo clicas lo podrás ver más grande)

Me van a hacer el gran honor de acompañarme y presentar mi libro (hablando muy bien de él, naturalmente):

D. Juan Ignacio Mera González, doctor arquitecto, profesor de proyectos y director de la escuela.
D. Santiago de Molina, doctor arquitecto, profesor de proyectos en el CEU y autor de numerosos libros y del prestigioso blog Múltiples estrategias de arquitectura, del que éste es un declarado seguidor.
D. Carlos Asensio-Wandosell, arquitecto, profesor de proyectos en la eauclm.
D. Juan García Millán, arquitecto, profesor de proyectos en el CEU, director de la revista Constelaciones y editor de Ediciones Asimétricas.

Se hablará de mi libro, naturalmente, pero creo (espero y supongo) que también hablaremos de arquitectura, de arquitectos, de muertes, de cotilleos y de todo lo que surja. La verdad es que todos los intervinientes son grandes y amenos conversadores.
Creo que lo pasaremos muy bien.

Invitación

Que la Escuela de Arquitectura de Toledo acoja y auspicie este acto es un inmenso honor. Reviste a mi humilde (y díscolo) libro de una importancia académica que me abruma.
El acto tendrá un claro color escolar y vendrán bastantes alumnos, con el entusiasmo y la pasión que tienen siempre. Será algo muy estimulante.
(Pero en cambio perderá parte de su dimensión "social". Sé que para muchos esa hora es muy mala y no vais a poder venir, mientras que si fuera por la tarde-noche estaríais libres y sí podríais).
Entenderé perfectamente a los que no podáis asistir, pero a los que podáis os agradeceré muchísimo que os acerquéis y me acompañéis en este trance.
Me gustará mucho ver caras conocidas, aunque intentaré sentir también el aliento y el apoyo de los que no estéis. Sé que estaréis en espíritu.
(Mentira cochina. Ya está bien de ser educado y buenrollista: A quienes no vengáis os apuntaré en mi libreta especial, ¡y ay de vosotros!).


(Como comprenderéis, esta entrada se ha colado porque se tenía que colar. Era necesario. Quienes os habéis quedado esperando la segunda parte de Hurbanismo la tendréis un día de estos. Gracias por vuestro interés y por vuestra paciencia).

viernes, 13 de junio de 2014

Yo he venido a hablar de mi libro

¡Por fin tenemos Necrotectónicas en las manos!
En este enlace (clicando aquí) podéis ver la reseña de la editorial -Ediciones Asimétricas-, e incluso podéis comprar el libro. (Nota.- Si lo compráis en este enlace, directamente de la editorial, os lo mandarán a casa -dentro de España- sin cobraros gastos de envío).


Es un libro que os va a encantar. Es uno de los mejores libros de las últimas décadas. No es que lo diga yo, es que lo han dicho los mejores escritores y críticos de la Guayana Holandesa y de Alto Volta. Y si lo han dicho ellos no seré yo quien les contradiga.
(Los de la Guayana Holandesa y Alto Volta son muy fácilmente sobornables).

Es una colección de veinitrés relatos sobre las muertes de veintitrés arquitectos ilustres:

1.- Caín
2.- Dédalo
3.- Hiram-Abib
4.- Apolodoro de Damasco
5.- Michelangelo Buonarroti
6.- Sinan Ibn Adülmennan
7.- Francesco Borromini
8.- Claude-Nicolas Ledoux
9.- Frederick Law Olmsted
10.- Antonio Sant'Elia
11.- Louis Henri Sullivan
12.- Antoni Gaudí i Cornet
13.- Charles Rennie Mackintosh
14.- José Manuel Aizpúrua y Azqueta
15.- Josep Torres Clavé
16.- Giuseppe Terragni
17.- Lilly Reich
18.- Ivan Ilich Leonidov
19.- Le Corbusier
20.- Louis I. Kahn
21.- Carlo Scarpa
22.- Albert Speer
23.- Enric Miralles

Además de una declaración de amor hacia la arquitectura y los arquitectos, este libro es un juego literario, un collage: Cada uno de los relatos está escrito con un estilo diferente, imitando alguna obra literaria importante.

Por ejemplo: Cuento la muerte de Hiram-Abib imitando el Adiós, muñeca de Raymond Chandler, la de Sinan como La casa de Asterión de Borges, la de Ledoux como Historia de dos ciudades de Dickens, la de Mackintosh como "Los muertos" del Dublineses de Joyce, la de Aizpúrua como el San Camilo, 1936 de Cela, la de Terragni (hay que tener valor) es un canto completo, en tercetos endecasílabos encadenados, de La Divina Comedia de Dante, la de Le Corbusier como La Odisea de Homero, la de Kahn como la Muerte de un viajante de Arthur Miller, la de Speer como El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad (¡El horror!, ¡el horror!), y así todo.
Incluso tomo párrafos enteros de las obras citadas, que cambiados de contexto, o si acaso ligeramente retocados, cuentan la muerte de cada arquitecto.
Vamos, un juego postmoderno de palimpsesto (de nuevo el palimpsesto) que os invito a jugar. Os invito a localizar frases, párrafos completos, y cotejarlos para ver cómo funcionan literariamente en diferente situación y distinta compañía.

El libro estaba adormilado en un cajón cuando mi hermana Gema lo rescató y se puso a ilustrarlo. Le había hecho gracia lo de que cada relato tuviera un estilo literario, así que ella también ilustró cada muerte con un estilo diferente. Y ya el poliedro palimpséstico se duplicó o triplicó. Un follón.
Por ejemplo, la muerte de Le Corbusier está escrita según La Odisea, pero está ilustrada según Picasso. Y también tenemos un fotograma de cine negro, un Paul Klee, un Francis Bacon, un Dalí, un tebeo, otro tebeo, unos patitos (¿o son ocas?) de Beatrix Potter, un grito de Munch, etcétera.

A mí me parecen unas ilustraciones magníficas, y potencian y desarrollan extraordinariamente lo que eran los puros relatos desnudos.

Tomaoslo como un juego. Creo que funciona a diferentes niveles, pero no me quiero poner exquisito. En un primer nivel, que es el que cuenta, los relatos son bastante amenos. (Al menos eso es lo que dicen los más prestigiosos críticos de la Guayana Holandesa y de Alto Volta).

Tiene una ventaja adicional: Si sois muy lectores, unos verdaderos ratones de biblioteca, apreciaréis estos juegos, estas citas y estas referencias. Pero si no lo sois podréis obtener una muy amplia culturilla literaria en apenas 168 páginas. ("¿Has leído a James Joyce?" "Por supuesto, y a Homero, y a Sófocles" "Jolines, qué tío").

Vamos, que necesitáis comprar este libro. (Y ya si eso lo leéis también).