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martes, 19 de septiembre de 2023

sin ir

(Esta entrada es continuación
de la anterior: "No te mueras")


Tuve unos días de pánico. Bueno, decir "de pánico" es muy exagerado, pero sí de intranquilidad. El proyecto que llevaba tanto tiempo acariciando se desviaba, y no sabía si para bien o para mal. Nada era como había previsto.

Horarios, precios, trayectos, fechas...
Meses de estrategia. Todo mal

Lo primero había sido cuadrar las vacaciones de todos. Lo segundo, y mucho más importante, era asegurarme de que lo que para mí era un sueño para los demás no fuera una pesadilla. No los podía tener esos pocos días de acá para allá viendo arquitectura, pero por otra parte mi única condición inicial de ver Ronchamp y dejarles mandar durante todo el resto del tiempo se contaminó con que ya que estábamos en Suiza e íbamos a alquilar un coche podríamos ver la Villa Le Lac, primera obra moderna de Le Corbusier (tras los chalecitos suizos que tanto le gustan a Colin Rowe), destinada nada menos que a sus padres y ubicada nada menos que en la orilla del lago Leman.

Otro pie forzado para mi familia. Me sentía bastante culpable y a la vez profundamente egoísta. Todos se portaron muy bien conmigo. Me dijeron que ese viaje era por mí y para mí y que iban a disfrutar mucho viéndolo todo, incluso arquitectura.

domingo, 12 de febrero de 2023

Premio (con striptease)

Es una zafiedad y una ordinariez aprovechar que a alguien le dan un premio para arrimarse a él y exhibirlo como si nos perteneciera un poco, y hablar de él con una especie de camaradería con el premiado, como haciéndonos los cómplices. No, nada de eso, pero es que ayer sábado la academia de cine le ha dado el Premio Goya al mejor cortometraje de ficción a la película Arquitectura emocional 1959, y los profesionales y amantes de la arquitectura nos hemos puesto muy contentos, como si tuviéramos algo que ver con ello.

La vi hace unas semanas en una proyección especial en el auditorio del COAM, con asistencia de su director, Elías León Siminiani, entre otros. Me gustó mucho y, a pesar de mi pudor, me atreví a felicitarlo al final del acto. Estaba nominado a los Goya y todos le deseamos que lo ganara. Y mirad: lo ha ganado. Estupendo.

La película trata de la historia de amor entre dos jóvenes universitarios: Andrea, una chica de la alta burguesía, hija de un notario, que vive en un espléndido edificio del arquitecto Secundino Zuazo enfrente del Retiro de Madrid, y Sebas, un chico de clase obrera, hijo de un empleado de la EMT de Madrid , que vive casualmente en otro edificio del mismo arquitecto, tan espléndido desde el punto de vista de la sabiduría arquitectónica, pero mucho más modesto, pequeño y alejado del centro mollar de Madrid.