Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de mayo de 2026

Malditos estímulos


A mis amigos Manuel Pina y Ekain Jiménez,
por motivos opuestos. (Cada uno está en un bando).


Ya sé que también estoy solo (o casi solo) en esta batalla, y también sé de sobra que la tengo perdida: la de la fiebre del muralismo:

Uno de tantos concursos de "arte urbano" convocados por
uno de tantos ayuntamientos patrios. (Y el dato añadido: el anuncio
ilustrado con una imagen generada por inteligencia artificial).

Sí, es una batalla perdida porque los murales gustan a casi todo el mundo, y además porque se realizan en medianeras perdidas o en fachadas de edificios obsoletos, sosos, feos o incluso ruinosos. Y a menudo ni siquiera en edificios, sino en tapias. ¿Quién se puede oponer a eso? Es hacer "arte urbano" donde hasta ese momento solo había roña y abandono.

Pero aunque no tenga ninguna esperanza contra tales evidencias, me gustaría decir algunas cosas:

viernes, 20 de febrero de 2026

Supermanes con caspa

Me acaban de llamar del ayuntamiento de Tabardillo para decirme que tienen un PHH (Programa de Hactuación Hurbanizadora(1)) de hace veinte años, cuyo autor soy yo, y que yace en una especie de armarito-estantería sin que nunca nadie haya hecho nada con él, así que quieren proceder a su archivo.

Tabardillo. Sector A3. Año 2006. A nombre de Promociones Penegordo. Uf. Ni idea. No recuerdo nada. Me van dando pistas y poco a poco, muy vagamente, voy evocando aquellos años en que todos éramos supermanes con caspa. 

(La caspa entonces no nos la veíamos, pero
ahora, con la perspectiva de los años,
comprobamos que estábamos sepultados en ella)

Cuando he consultado mi archivo y he ido recordando, me ha dado incluso vergüenza retrospectiva. Tanta que, como en muchas otras ocasiones, voy a usar este blog para hacer un enésimo ejercicio de catarsis.

martes, 19 de mayo de 2020

Optimismo

Mirad qué foto:

(Clicadla y la podréis ver más grande y disfrutarla más)

Mi amigo (todavía tan solo virtual) Carlos Bento Company me la ha puesto en mi muro de Facebook, dedicándomela, y no os creáis que me ha indignado o me ha horrorizado. No. En absoluto. Al contrario: Me ha hecho reír, seguramente por la sorpresa, y en seguida me ha levantado la moral.

Es una columna que se cogió de cualquier sitio y era corta para lo que se pretendía; así que se suplementó con ladrillos. Con ladrillos huecos.
Estos se pusieron haciendo un cubo de la misma base que el capitel: dos pies por dos pies, pero tras la tercera hilada se decidió ahorrar drásticamente el material y se siguió con la cuarta parte de esa sección: un pie cuadrado.

La imagen nos agrede e incluso nos insulta desde varios frentes: el estético, el histórico, el constructivo, el económico... Pero, si no somos tiquismiquis e intentamos entender a su autor, nos llenaremos de una sensación de plenitud. Y eso es lo que pretendo contaros.

Quien haya hecho esto es una persona llena de optimismo y de seguridad en sí mismo. Es alguien que no se amilana ante ningún problema. Es una persona positiva y, como se dice ahora, propositiva. No le va la filosofía ni las discusiones abstractas ni bizantinas. Le importa un pimiento el sexo de los ángeles. Él va al grano. Pim pam pim pam. Dicho y hecho. No se atasca y no atasca. Es como una roomba: Si encuentra un obstáculo se da la vuelta y busca entrar por otro lado, pero siempre llega a donde quiere y se sale con la suya.