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martes, 10 de junio de 2025

No se coma este envoltorio

He visto en las redes esta foto, que circula entre el regocijo del personal:

El comentario que la acompaña trata en torno a que la fe que todos teníamos en el progreso de la humanidad se ha quedado reducida, por no decir completamente destruida, ante la necesidad de tener que advertir de estas estúpidas obviedades: "No se coma este envoltorio". (Permitidme una adaptación libre por mi parte suprimiendo la tilde). 

Sí, la gente se ríe mucho al ver estas cosas y constatar que ese es el nivel. Pero yo no me río. Yo jamás me río con estos disparates. Me hacen un daño enorme.

lunes, 5 de mayo de 2025

Saltos mortales

Acabo de terminar de leer este libro:

Es de una jovencísima escritora belga, Charlotte Van den Broeck, que hasta ahora solo había escrito poesía. Esta es su primera obra en prosa y demuestra un dominio sorprendente para ser su debut.

Son trece relatos de suicidios de arquitectos, y me interesó en cuanto supe de su existencia porque lo asocié mentalmente con mi libro Necrotectrónicas, en el que contaba veintitrés muertes de arquitectos (aunque solo una por suicidio).

domingo, 29 de diciembre de 2024

¡Ha prescrito!

Si yo le tuviera el más mínimo respeto a mi cuerpo muerto y se me ocurriera disponer alguna cosa para su entierro, y si me encontrara por ello en la tesitura de tener que elegir un epitafio para mí, creo que el mejor que se me podría ocurrir sería: "¡HA PRESCRITO!", entre signos de exclamación, o de admiración, o de celebración, o de salvaje y pura alegría.

martes, 7 de mayo de 2024

¡Chinita!

Hoy he tenido un "¡chinita!" No es el primero; ni el quinto; ni el décimo. Sí que espero con todo mi ser que sea el último, pero quién sabe.

¡Ch! ¡Ch! ¡Chinita! ¡Chinita! ¡Chinita, ven aquí!

Esta es la forma en que muchos se dirigen a nosotros, y, como en el fondo nos merecemos ese trato, acudimos dóciles como la chinita de la película.

Yo he sido chiniteado cien veces a la cara, por teléfono, por correo electrónico, o -como hoy- por WhatsApp. Os voy a contar cómo ha sido porque lo tenemos tan asumido que a veces no nos damos ni cuenta de la humillación y nos creemos que es una forma correcta de ser tratados. Desde luego, quien se dirige a nosotros no se da cuenta; lo suelta así, como si cualquier cosa.

lunes, 4 de marzo de 2024

Miedo

Un amigo mío, de mi edad, fue a consulta del urólogo (también aproximadamente quinto suyo) y este le preguntó si se levantaba de madrugada para ir al baño. Mi amigo le contestó: "¡Pues claro; como usted!"

Y sí; yo también. Y algunas noches dos veces. Es muy desagradable abrir el ojo de madrugada, con lo a gusto y lo calentito que estoy, urgido por una presión tiránica en la vejiga.

Sin embargo el sábado me desperté de repente por otro motivo. De nuevo se me había metido en mi colodrillo (y supongo que en mi sueño) la casa de X.

El padre de Mafalda, preocupado, no puede dormir. Quino

Me ha pasado dos o tres veces en los últimos dos o tres años. Hay en esa casa algo que no me gusta, algo con lo que no estoy tranquilo. Le doy vueltas a la cabeza y no hago más que ver cosas horribles.

jueves, 24 de agosto de 2023

Ganitas de tema (y 2)

El otro día pretendí provocaros un poco criticando (apenas nada) a Le Corbusier y a Gaudí y hoy voy a terminar de resultaros un patán por decir que el concepto estructural y espacial de las Bodegas Ysios de Santiago Calatrava, básicamente el mismo que el de las escuelas de la Sagrada Familia que vimos el otro día, es mucho más coherente y limpio que el del maestro catalán.


La idea es la misma: unas vigas que van formando un conoide manteniendo una generatriz recta horizontal en el centro del alabeo.


En este caso las vigas van juntas, adosadas una al lado de otra, sin espacio de entrevigado. Son vigas anchas de sección rectangular y su yuxtaposición no forma una cubierta de superficie alabeada continua, sino escalonada o estriada. (Esto es un capricho de diseño, porque se podían haber hecho de sección tal que dieran continuidad a la superficie, o bien se podrían haber rellenado las estrías). Son de un solo vano de veintitantos metros de luz y se apoyan solo en las fachadas delantera y trasera. De ese modo no hay ninguna viga recta horizontal en el centro ni tampoco pilares.

El espacio que queda es mucho más puro, y de paso le enmienda la plana a Gaudí eliminando la innecesaria viga central y los antipáticos soportes.

miércoles, 31 de agosto de 2022

No seáis tan buenos, que os pilla Richelieu

Dadme dos líneas escritas de su puño y letra
por el hombre más honrado y encontraré en
ellas motivo suficiente para hacerlo encarcelar.
                                         Cardenal Richelieu


Creo que para mí es cómodo ahora escribir lo que voy a escribir, pero es algo que llevo creyendo desde hace mucho tiempo, y poniendo en práctica en la medida de lo posible. Voy a ver si soy capaz de decirlo sin demasiado cinismo. (Ya lo he hecho en alguna otra entrada y me voy a repetir).

Algo que no puedo soportar es que un proyecto de ejecución de una vivienda unifamiliar de unos 150 m2 construidos tenga quinientas páginas. Eso no puede ser y no debe ser. Y anuncio orgulloso que los míos no las tienen. Tienen bastantes más de las que yo quisiera, pero menos que la media de lo que se suele visar en los colegios.

Siempre me pregunto (y os invito a que os lo preguntéis conmigo) que si el cardenal Richelieu era capaz de encarcelar al hombre más honrado por dos líneas escritas, qué sería capaz de hacer con nosotros por quinientas páginas (o por ciento cincuenta, como puede ser mi caso). Estamos perdidos.

Cuando yo empecé -ya está el viejo contando batallitas- un proyecto llevaba memoria, pliego de condiciones, mediciones y presupuesto y planos. En una vivienda unifamiliar estándar eso podía suponer unas cincuenta páginas (más o menos la mitad era presupuesto) y unos quince planos.

Ahora a eso hay que añadirle el estudio básico de seguridad y salud, el estudio de gestión de residuos, el certificado de eficiencia energética, el plan de control de calidad, el plan de uso y mantenimiento y algún que otro anexo según colegios y comunidades autónomas o ayuntamientos. (Por ejemplo, en alguno me obligan a hacer un certificado con las coordenadas de georreferenciación, pero en otros no). (Ah, y ahora cobramos al cambio bastante menos de la mitad que entonces).

Estos son nuevos documentos respecto a los que había en mis comienzos, pero los de siempre también han crecido de una manera atroz. La memoria que antes se resolvía en unas diez páginas ahora es una abrumadora sucesión de ellas con justificaciones del Código Técnico de la Edificación (con medidas de protección contra el gas radón, entre otras mil cosas) y llega a las ciento y pico (en mi caso treinta y tantas).

domingo, 31 de julio de 2022

Contrato menor

He estado unos días de vacaciones, fuera, lejos del sórdido bullicio cotidiano, y en ellos me entró un correo de un ayuntamiento anunciándome que tenía una notificación, pero como en el teléfono no tengo certificado digital ni autofirma (ni falta que me hace) he esperado a llegar a casa para verlo.

Es una invitación a presentar un presupuesto de honorarios, y el plazo termina mañana lunes, así que he preparado mi respuesta a toda prisa. Como quizá os interese el asunto os lo cuento.

(Cambio datos, aunque no los de superficie y presupuesto de ejecución material, e intento disimular un poco para no identificar a nadie).

La notificación dice:

Expediente Tal referencia Tal:

INVITACIÓN
Este Ayuntamiento está tramitando expediente de contrato menor para el dar servicio de contratación para la “Redacción de documentación técnica de dirección facultativa de obra para la construcción de una nueva escuela infantil en la urbanización [la que sea]”.
Les especificamos los aspectos para tener en cuenta en el presupuesto que nos manden:
SUPERFICIE PARCELA: 2140 m2
EDIFICABILIDAD: 1 m2/m2
SUPERFICIE CONSTRUIDA ESTIMADA: EDIFICIO: 1.000,00 m2
PATIO: 400,00 m2
APARCAMIENTO: 350,00 m2
PRESUP. DE EJECUCION ESTIMADO: 1.240.000,00€
Nº DE PLAZAS ESTIMADO: 170 pzas
ORDENANZA DE APLICACIÓN: [La que sea]
Parcela [la que sea]

La oferta económica o declinación de participar podrán presentarla, como establece el artículo 14.2, de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, las personas jurídicas estarán obligados a relacionarse a través de medios electrónicos con las Administraciones Públicas para la realización de cualquier trámite de un procedimiento administrativo (Sede Electrónica del Ayuntamiento de Tal o de cualquiera otro de los Registros electrónicos de las Administraciones Públicas).
En caso de estar interesados rogamos nos remitan su mejor oferta lo antes posible, por tener carácter urgente, se establece como límite máximo para presentación de esta el día 01/08/2022.
* Forma de pago: por transferencia una vez realizada el servicio.
Les adjuntamos Anexo III de Declaración Responsable, para que la envíen rellena y firmada junto con el presupuesto, indicando en la casilla de “ASUNTO”, el número de expediente, referencia y a la atención de la concejalía que corresponda.
Cualquier duda o aclaración que necesiten para ofertar pueden ponerse en contacto con el departamento de urbanismo, en el teléfono tal (y preguntar por Tal). Muchas gracias.

Firmado el concejal delegado de tal y tal.

lunes, 6 de junio de 2022

Sacar al niño

He visto en Twitter una foto de una etiqueta de una prenda infantil hecha en China que, esta vez en correcto español, advierte de que hay que sacar al niño de dentro de la ropa para poder proceder a su lavado (creo que al de la ropa, pero obviamente también al del niño).


Vemos esto y pensamos con una sonrisa: "Ay, estos chinos". Pero no. Estoy seguro de que esta advertencia no es exigible en China, ni siquiera se considerará recomendable allí. No: Eso es cosa nuestra. Lo vemos cada vez más por aquí, y conocemos bastantes casos.

Acordaos de aquella mujer que puso a secar a su perrito en el horno microondas y se le murió. Y demandó a la empresa porque en ningún sitio del manual de funcionamiento advertía del peligro de meter animales de compañía en el cacharro. Mirad la guía de uso de vuestro coche: Es muy probable que en algún rincón diga que no debéis beberos el ácido de la batería, y es posible que lo diga porque alguien se lo bebió y sus deudos les demandaron y ganaron.

Tampoco debéis meter la cabeza en una bolsa de plástico, introducir un destornillador en ninguno de los orificios de una base de enchufe, intentar destaponaros un oído con la blacandéquer o apoyar la mano en la vitrocerámica encendida. Y no es por sentido común; es porque lo pone en los respectivos manuales. Así estamos.

miércoles, 14 de abril de 2021

Salvar al arquitecto Ryan

He ido a un piso a hacer un certificado de eficiencia energética. Un desastre. Un barrio residual, semi industrial y semi residencial, todo revuelto, separado un par de kilómetros de un pequeño pueblo. Mal urbanizado, sin terminar, hecho con las prisas de los primeros años de este zurrado siglo, cuando todo el mundo pensaba que ataban los perros con longanizas y que nuestros disparatados actos no iban a tener consecuencias, o que daban absolutamente igual las que tuvieran.

Es un barrio absurdo llamado desde el primer día a ser un ghetto, con habitantes desarraigados que están ahí exclusivamente por su bajísimo nivel adquisitivo, habitando pocilgas con unas calidades constructivas pésimas, y con un diseño arquitectónico horrible (y encima con algunas ínfulas ridículas, que es lo que más rabia me da) y un urbanismo disparatado (que pasó en su momento la durísima cadena de controles y aprobaciones de la comunidad autónoma).

¿Qué hemos hecho? Os confieso que, aunque no tengo nada que ver con este barrio ni estos estúpidos minibloquecillos de viviendas, me siento vagamente culpable. ¿Qué hemos hecho?

En la película Salvar al soldado Ryan (atención: hay un destripe. Si no la has visto deja esta lectura aquí, vete a ver la película y luego vuelve) alguien muere por él para salvarle la vida. Muchos años después, ya anciano, se pregunta si mereció la pena ese sacrificio, y si su vida ha podido pagar aquella inmensa deuda, y le pregunta a su mujer: "¿He sido bueno?" "¿He sido una buena persona?"

De haberlo sido, todo aquel disparate quizá pudiera tener algún sentido, o al menos un consuelo. En caso contrario, aquellas muertes fueron en vano y él sería el ser más repugnante sobre la Tierra. "¿He sido bueno?" "¿He sido una buena persona?"

No se pregunta si ha hecho algo que haya merecido la pena, si deja en este mundo algún legado, alguna obra estimable, algún avance que justifique su vida, y sobre todo el sacrificio de la de quien murió por él. No; no pide excelencia. Solo (¡solo!) haber sido una buena persona.