mi asesor personal de euskera.
La semana pasada -el día 6 de septiembre- se conmemoró el octogésimo aniversario de la muerte de José Manuel Aizp... Aizp... Aizp... como se diga. Y como se escriba.
Retrato de J.M.A., por Juan Cabanas Erauskin
Yo siempre escuché y escribí
Aizpurúa, como hace el autor de la reseña en la wikipedia. (
Véase).
Aizpúrua y Labayen, Fachada de la sede de AGP, 1928.
El relato de su muerte -fue fusilado ante la tapia del cementerio de Polloe, en San Sebastián- aparece en mi libro
Necrotéctonicas. (Sí, ya sé: De nuevo publicidad de esa magnífica colección de relatos).
Aizpúrua y Labayen, Fachada de la bisutería Pajarón y Castelví, 1930.
En la primera versión de mi texto yo había escrito Aizpurúa, con tilde en la última u para romper el diptongo y que se leyera como lo he oído siempre y como lo sigo pronunciando: Aizpurúa.
Aizpúrua y Labayen, Estudios para restaurante en Monte Ulía, 1927.
No obstante, en otro sitios he leído (y sigo leyendo)
Aizpurua y -oh, no puede ser-
Aizpúrua.
Labayen (1900-1995) y Aizpúrua (1902-1936)
Y, lo que me parece increíble con lo tiquismiquis que soy con las tildes, en la versión definitiva del libro (que os recomiendo) lo cambié a esa última opción aparentemente absurda: Aizpúrua.
El estudio de Labayen y Aizpúrua en C/. Prim, 32. San Sebastián
¿Por qué lo hice? Ahí voy. Os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la pienso pagar.
En primer lugar, el euskera no tiene tildes, de manera que lo correcto es escribir Aizpurua. Porque el apellido es puro euskera: Aitz quiere decir "roca", y burua es "cabeza" y también se extiende a "la parte que sobresale". Es decir, Aitzburua: La cabeza de una roca o la parte sobresaliente de una roca.
Jesús Olasagasti, José Manuel Aizpúrua, 1930
La pronunciación de este apellido en euskera sería algo así como Aispú-rú-á. Sí: tres acentos, tres golpes: pú-rú-á.
José Manuel Aizpúrua
Por lo tanto, tiene poco sentido decir Aizpu
rúa (como yo he hecho siempre y sigo haciendo en mi fuero interno), que recoge sólo uno de esos tres acentos, y no el más importante. El principal, el más sonoro, el que marca la cadencia de los otros, es el primero: Aiz
púrua. Pero precisamente ese no lleva tilde en castellano, como no la lleva e
lógio, a
góbio,
água. Es palabra llana -la última sílaba lleva diptongo- y termina en vocal. No se acentúa (o, mejor dicho, no se tilda).
Aizpúrua y Labayen, Restaurante en Monte Ulía, 1927
De manera que lo lógico sería pronunciar Aiz
purua y no poner tilde. Y sin embargo yo, absurdamente, desde hace poco tiempo escribo Aizpúrua, pero sigo pronunciando Aizpurúa, como he hecho siempre. No lo puedo evitar. Qué lío.