Mostrando entradas con la etiqueta Judith Scott. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Judith Scott. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de octubre de 2013

Piezas sobrantes

(A Nuki Nuk, que tiene el corazón limpio,
y que, desde luego, no sobra).

Con todo lo que nos está pasando en estos años parece que se está imponiendo el designio de "búscate la vida", que es, dicho así, una de las cosas más bordes, desagradables y egoístas que se pueden decir.
Pero parece que ya todos lo asumimos y lo aceptamos y a nadie nos sorprende que nos lo digan.
Vale, busquémonos la vida: Quien tenga talento que se reinvente. Quien tenga suerte que triunfe. Quien tenga picardía que se aproveche. Quien tenga fuerza que apriete.
Y quien no tenga nada de eso, que se joda. O que se muera.
Estupendo. Después de unos veinte milenios de historia hemos redescubierto la ley de la selva. Qué maravilla. Qué gran avance de la civilización y de la humanidad. Qué extraordinario logro.
El gran filósofo Marx dijo: "La Humanidad, partiendo de la nada y con su solo esfuerzo, ha alcanzado las más altas cotas de miseria". Pues eso. Así estamos. Vaya historia ejemplar.

Búscate la vida.

Vale. ¿Y qué pasa con los perdedores? Los perdedores manchan. Últimamente lo leo y escucho más en inglés: losers. Parece que queda más humillante aún.
Los perdedores son piezas sobrantes, desechos, bazofia.

Así, esta sociedad humana que una vez soñó con que los "triunfadores" apartaran una parte de sus ganancias, de sus logros, de sus conquistas, para que los "perdedores" la pudieran disfrutar también (al menos parcialmente), y que imaginó una humanidad solidaria, ha quebrado. Ahora vivimos en un sálvese quien pueda y en un maricón el último que parece que se han adueñado de nuestro horizonte para siempre.
Ya no es que no encuentres trabajo ni consigas los medios para sobrevivir. Es que pierdes (te hacen perder) tu propia estima, el respeto por ti mismo, el amor propio. Eres un loooooooser. (Pronúnciese ahora haciendo esa oooooo como cuando los concursantes de la tele pierden el premio: Ooooooooh).

Además de esta sensación extraña hacia los perdedores en general, hacia todos nosotros en definitiva, con motivo de mi anterior entrada he recibido bastantes comentarios, tanto en este blog como en facebook y en twitter, de muchos compañeros derrotados, de perdedores, de aplazados, de outsiders.

Para todos ellos, para todos vosotros, para todos nosotros, os hablaré hoy de dos personajes especiales. Es cierto que hago trampa, una trampa muy gorda. Porque os voy a presentar a dos "piezas sobrantes" a las que se les da una higa de todo esto, a dos personas a las que les da igual el triunfo o la derrota, el éxito o el fracaso.