Hay un arquitecto que ha conseguido que la tele le haga un programa, no sé si semanal. Le llaman "el arquitecto de los famosos".
Yo no había oído nunca hablar de él, ni había leído nunca su nombre. Apenas lo retuve durante un par de minutos, y se me ha vuelto a olvidar. Sé que en unos segundos de google lo obtendría, pero no me apetece. De verdad; si lo recordara lo diría. No sólo no me importa decir nombres, sino que incluso me gusta. Pero no lo recuerdo, y no quiero falsear mi memoria buscándolo. Prefiero decir abiertamente que no lo recuerdo. Es la verdad.
Como se llame. Qué más da.
El caso es que ha logrado lo que ningún arquitecto logró nunca: que la tele se arrodille ante él y le proclame nuevo mesías. Salimos a uno por trimestre, pero nunca había sido arquitecto. Eso sí es una novedad.
Me dicen que además de salir en La Sexta, también es habitual del programa de pedorreo Territorio Comanche, en Telemadrid.
Pues qué bien.
Ahora que estamos todos sin trabajo, ahora que hasta los colegios de arquitectos descuidan los cursos de estructuras, de protección contra incendios, de accesibilidad, etc, para dedicarse casi en exclusiva a impartir cursos sobre cómo conseguir un puñetero encargo, este divo demuestra que es el rey de esta técnica. Sabe encandilar a los "famosos", y, con ellos, o por ellos, a los ejecutivos de las televisiones.
En este mundo profesional en el que los arquitectos liberales ejercemos tímidamente una prostitución vergonzante, este elemento es la triunfante y excelsa madame de la casa.
Este arquitecto no hace bodrios, sino casas elegantes (un poco pasadas de rosca), plásticas y "bonitas". Es un hombre con buena educación, buenas palabras y buen gusto. Puro kitsch. Seguro que huele divinamente. Aparece con un bloc y unos rotuladores de colores como un artista inspirado, que plasma en un boceto rápido la sublime idea (febril, perentoria) nacida para hacer feliz a su desprevenido cliente. Tiene la imagen que uno espera de un arquitecto, la imagen de arquitecto de una película de amor y lujo del Hollywood de los años cuarenta, por ejemplo.
