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lunes, 9 de marzo de 2026

Peregrina paloma imaginaria

Borges señala(1) un fragmento de Jaimes Freyre que considera "poesía puramente verbal": es decir, pura forma sin significado:

Peregrina paloma imaginaria
que enardeces los últimos amores;
alma de luz, de música y de flores,
peregrina paloma imaginaria.

Borges dice: "no quiere decir nada y a la manera de la música dice todo". Añade que él quisiera una poesía de compromiso entre la forma y el significado, pero no denigra esta. Su musicalidad le gusta mucho. Y yo añadiría que todos somos capaces de escribir algo con significado, de contar algo que nos interesa o preocupa, de decir algo que queremos decir, pero hacerlo estéticamente, bellamente, con una forma atractiva, está al alcance de muy pocos. Y, al fin y al cabo, no es la principal función de la poesía la de transmitir ideas y pensamientos, sino la de asociar palabras de una forma sonora y atractiva.

jueves, 11 de abril de 2019

Peter Ensaimad

(Emilio, es abril).

A David García-Asenjo Llana, a Alberto Ruiz Colmenar
y sobre todo a Anatxu Zabalbeascoa por la ensaimada.
Gracias a los tres por darme esta entrada hecha.



El otro día David García-Asenjo glosó en twitter un artículo-reportaje en el que algunos personajes populares decían cuál era su edificio favorito de Madrid. El famoso modista Lorenzo Caprile decía que le entusiasmaba el Círculo de Bellas Artes, del arquitecto Julio Palacios [sic].

El siempre generoso David atribuyó a mala leche y no a ignorancia que el periodista hubiera mantenido el error de Caprile en vez de corregirlo. (Siempre es mejor que supongan que actúas por odio que por inepcia). 


Yo, como soy medio tonto y me gusta hacer el payaso más que comer patatas al ajillo, inmediatamente dije que me gustaban mucho Francisco Gaudí y Ramón Vázquez de la Sota.


Se ve que éramos varios los ociosos en ese momento, y que teníamos ganas de coña, porque inmediatamente Anatxu Zabalbeascoa me corrigió por lo de Francisco Gaudí: "¿Quieres decir Francesc?" Y Alberto Ruiz (que ha hecho una tremenda tesis doctoral sobre el tratamiento que los medios de comunicación generalistas han dado a la arquitectura contemporánea(1) y se sabe el ABC y La Vanguardia de memoria) aportó una página de la hemeroteca del ABC en la que mencionaban a los arquitectos Mies van der Roche y Philips Tohnson.

Entonces Anatxu nos contó que en cierta ocasión entrevistó a un arquitecto que le habló de:

Zara Hadid,
Tadeo Ando,
Frank Perry,
Peter Ensaimad y
Normand Foster.


Son todos ellos unos nombres buenísimos, pero el que me mata es el de Peter Ensaimad. Es más, creo que ya lo voy a llamar así siempre. Y no por mala leche o por estúpida socarronería, no. Es que ya me es imposible recordar su verdadero nombre. La ensaimada lo ha ocupado todo. Ya no cabe otra cosa.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

el PELO TAn limpio de peter eiSenMAN

Hace ya muchos años, hacia 1985, en la Galería de los Nuevos Ministerios de Madrid se celebró una exhibición de vídeos de arquitectura, a la que asistí entusiasmado. En aquellos tiempos sin internet yo no había oído nunca la voz del viejo americano, ni había visto los gestos del gafotas suizo-francés. Fue emocionante. En sucesivos días vi todas las películas.
La que más me impresionó, con diferencia, fue una sobre los arquitectos que entonces lo petaban. A cada cual más iluminado y más caradura. Pero el námber guan, el rey o, como diría Guardiola, el puto amo, fue Peter Eisenman. Todos sus amigos habían atendido al entrevistador en poses y ambientes más o menos estupendos, pero él le atendió en la peluquería, con la cabeza inclinada hacia atrás, el pelo blanco lleno de espuma blanca, y unas manos femeninas (cuya dueña quedaba fuera de cuadro) se lo frotaban.


No tengo la menor idea de lo que dijo. Yo estaba boquiabierto, atónito, y era incapaz de leer los subtítulos. Era lo más de lo más. El requetequete hablaba impávido, con las gafas redondas puestas y la pajarita recta, mientras las manos hábiles y fieles frotaban y frotaban el pelo.
Probablemente no había ido a la peluquería. No. Seguro que habían venido a su estudio a lavarle el pelo. Un dios no tiene tiempo que perder.
¡Ole sus turmas! Concediendo esa entrevista demostraba que tenía una cara de hormigón (al menos H-25, pero yo diría H-30), y si de lo que se trataba era de ser más chulo que nadie, él lo era. Incluso más que Philip Johnson, el otro gafasredondas y hachetreinta que salía en el vídeo. Y, además, demostraba que no tenía mejor momento para atender al entrevistador, porque estaba muy liado.
Qué desfachatez, qué mala educación y qué vista de lince. (La verdad es que en aquella época tenía poquito trabajo, y ese tipo de mamarrachadas le debieron de funcionar, porque quién le ha visto y quién le ve).
Años después, en 1988, leí otra entrevista suya, no menos descarada, en el nº 270 de la revista Arquitectura, del Colegio de Arquitectos de Madrid. (Ignoro si también le estaban lavando el pelo cuando se la hicieron). Le preguntaron por la función y el tipo contestó:

¿Qué es la función? Cuando se analiza un edificio, ¿a quién le importa si funciona bien como museo o no, cuál es su uso? Cuando contemplo las villas palladianas, no me importa en absoluto para qué usos se proyectaron, yo miro a la arquitectura. Todos los edificios funcionan, y como todos los edificios no son arquitectura, la función no debe tener nada que ver con la arquitectura.

¿Pero qué narices está diciendo este tío? La cosa sigue, pero no puedo copiar más por ahora. (Me sube la tensión). Solo con esto que he copiado ya tendría para unas cuantas entradas.