La palabra "moderno" es, especialmente para los arquitectos, una palabra que no conduce a nada, una palabra vacía. Además ya sabemos que si acudimos al diccionario, este no va a solucionarnos nada.
Vale, en el lenguaje común quiere decir, más o menos, actual. Pero si queremos insertar esa palabra en el campo del arte, del pensamiento, de la historia o de la cultura sus límites se van diluyendo y se acaba por diluir entera.
