viernes, 23 de enero de 2026

Alegrar [jaqueo]

¿Tenéis hijos? ¿Y qué queréis para ellos? (Y aunque no los tengáis, imaginaos qué querríais si los tuvierais). Pues, claramente, que sean felices. Que estén sanos. Que sean buenos. Que sean inteligentes. Que sepan ganarse la vida para vivirla sin agobios... Tantas cosas.

Roberto Fontanarrosa (el Negro Fontanarrosa) fue un escritor, historietista y humorista (en el más amplio y alto sentido de la palabra) argentino. Gran aficionado al fútbol (fanático del Rosario Central) y formidable conversador y filósofo de lo cotidiano.

Una vez le preguntaron (y a eso iba yo) qué querría para su hijo, y él contestó: "Que sus amigos se alegren cuando lo vean llegar".
Exacto. Eso es. (Desde luego los del Negro se alegraban muchísimo cada vez que él llegaba).

Yo he estado en varios grupos amplios de compañeros (de distintos ámbitos) de los de comida mensual o bimestral, o incluso anual. Y en todos ellos (supongo que conocéis la sensación) siempre hay alguien que "ay, Dios, que no me toque con ese", porque sabes que se echó a perder la comida y se fastidió el plan, mientras que también hay varios que te alegra que hayan venido y que estás deseando que te toque a su lado porque sabes que te lo vas a pasar en grande y que vas a disfrutar mucho, y que va a fluir el cariño mutuo. Es justamente eso.

Cuando llega el momento de sentarse a la mesa hay unos instantes de tensión insoportable, de regates y recortes como en el juego de la silla, en los que a veces sales triunfador y te sientas con Paco o con Margari (son nombres supuestos), qué alegría, pero a veces la cagas y te toca con Luisa o con Juanocho (también son nombres supuestos). Qué faena. De una casualidad u otra depende que sea un gran día o un día de mierda.

Es lo que dice Fontanarrosa. Llega Fulano y giras la cabeza ilusionado, "¡Hombre, ahí está Fulano!", y se te forma una sonrisa de lado a lado de la cara. Y quieres hablarle, saludarlo, abrazarlo. Llega Mengano y "¡Ostras, Mengano! Tierra, trágame!" La fastidiamos.

Yo tengo muchísima suerte. En general detecto que la gente se alegra de verme. Y este blog también la tiene, y os lo agradezco mucho(1). Sentir esto me hace infinitamente más rico que el de los coches eléctricos y los cobetes y que el de los repartos comerciales amazónicos.

Cultivo la amistad con mimo y cuidado. Tengo amigos antiguos, de toda una vida, y también hago amigos nuevos. Es lo más gratificante del mundo. No son demasiados. (Nunca son demasiados). Les dedico tiempo, atención y cariño, y ellos a mí incluso más. Nos queremos. Nos interesamos. Nos acompañamos. Sé que se alegran cuando me ven llegar como yo me alegro cuando los veo a ellos. Alguno sé que está leyendo esto, y por lo tanto no me voy a extender más(2).

Miro a mis hijos. Sí, son buena gente. Sí, están sanos. Sí, son felices. Sí, están en camino de vivir por sus propios medios y de saber ganarse la vida. Pero, sobre todo, cada vez que llegan, sus amigos se alegran mucho. Hasta en eso he tenido suerte.

Hoy es viernes. Mañana sábado he quedado a cenar con unos amigos y ya estoy con la sonrisa colgándome de la cara pensando en ellos. Y sé que ellos también pensando en mí. (Sí que soy rico, sí).


____________________
NOTA DEL VERDADERO AUTOR DE ESTE BLOG:
Soy José Ramón Hernández, el verdadero autor de este blog. Pido perdón y comunico a los pacientes lectores que he sufrido un jaqueo por alguien que dice ser yo mismo y que tiene las claves de este santuario. Se ha colado aquí dentro y ha escrito este post que ni trata remotamente sobre arquitectura ni sobre nada que tenga un mínimo de fuste ni de enjundia intelectual, cultural, crítica, etc.
Hasta ahora he sido incapaz de borrarlo y tan solo he podido escribir esta nota.
Pido perdón.
Espero poder recobrar pronto el control de este blog.
Muchas gracias por su comprensión.


______________________
(1).-  Sin ir más lejos, el otro día he escuchado en el megapodcast de referencia y culto ever and ever una alusión a mi persona y a este blog que me ha parecido una exageración (y una coña marinera) de tal calibre que ni me atrevo a reproducirla. Yo también os quiero, Carmen y Jaume. Y lo dejo ahí sin enlaces, citas ni más datos para no hacer lo que tanto le molestaba (con razón) al Señor Lobo.

(2).- Otra vez por lo del Señor Lobo.

(3).- Esta nota no viene de ninguna llamada del texto, sino que es un extra:
Suelo dibujar músicos de jazz a la pluma y a la cera, y ayer dibujé a Ella Fitzgerald y me gustó el resultado. Así que aprovechando que aquí ya nada casa con nada y que todo es gratuito y caprichoso pongo el dibujo:
Clicad para verlo en grande, que me ha quedado muy bien.
Encuentro como relación y justificación para este inserto caprichoso que Ella Fitzgerald es una artista que me alegra la vida y que me hace feliz cada vez que la veo llegar. Y me sirve para pediros que hagáis dos listas rápidas, apresuradas y breves:
Lista nº 1: Personas de vuestro entorno que os hagan felices cada vez que llegan.
Lista nº 2: Personas famosas (por lo que sea) que os hagan felices cada vez que llegan.
Todo lo demás es chulería, prepotencia, fastidio y pérdida de tiempo.

(4).- Otro extra:
Mi madre (bendita sea su memoria) repetía a menudo: "Siempre alegres para hacer felices a los demás". Y lo intentaba.
Pero qué sabia era.

1 comentario:

  1. Leo siempre tú bloj aunque sea de temas sobre arquitectura, siempre aprendo algo. Pero algunos como este me llegan especialmente. Soy de las que se alegra cuando te ve venir. Gracias

    ResponderEliminar