No conozco Fallingwater, aunque llevo toda la vida aguantándome las ganas. Muchas veces me he imaginado que iba allí, y otras tantas he visto la foto. LA foto. Una casa de tantísima riqueza tanto espacial interior como volumétrica-plástica exterior parecería que en definitiva se redujera a una sola foto, y también resulta obvio que quien va allí se la tiene que hacer:
lunes, 18 de diciembre de 2023
sábado, 9 de diciembre de 2023
La puñetera estética
No quiero dar pistas (ya cuento más de lo que debo), así que solo diré de la manera más ambigua posible que el otro día (o a lo mejor hace más tiempo) acudí a una obra para certificar su terminación y firmar la correspondiente acta de recepción y demás papeleo.
La semana anterior la había visitado, la había recorrido con el constructor y había constatado que estaba ya prácticamente terminada, a falta de algunos pequeños remates y de un elemento que estaba en taller, pero que lo iban a tener listo en seguida. Así lo dejamos y quedamos en que cuando estuviera puesto me llamaran.
En efecto, en muy poco tiempo recibí la llamada de que todo estaba terminado, y quedamos todos los interesados: propiedad, constructor y dirección facultativa, en la obra.
Nada más ver el famoso elemento que habían estado preparando me quedé muy sorprendido. Eso no se parecía en nada a lo que estaba en el proyecto, y, lo que es peor, no cumplía la normativa de seguridad.
Así lo dije, y anuncié que no podía firmar el fin de obra ni el acta de recepción. El constructor, consternado, me dijo que ese elemento lo había pedido precisamente así el representante de los propietarios, por estética. "Ah, la estética", dije intentando mantenerme sereno, aunque no pude evitar añadir: "la puñetera estética".
jueves, 30 de noviembre de 2023
Objetos inconvenientes - El diseño de la crueldad
La artista provocadora e incomodísima Katerina Kamprani (katerina.kamprani en Instagram) ha diseñado unos cuantos objetos provocadores e incómodos a los que ha llamado Inconvenient Everyday Objets (Objetos Cotidianos Inconvenientes) que son tan bellos como insoportables, como dolorosos, como crueles.
lunes, 20 de noviembre de 2023
Saber enseñar
de todas las escuelas de arquitectura.
Siguiendo el alto estándar de calidad y rigor de este blog hoy voy a contaros una anécdota que me ha contado un amigo y para cuya comprobación no tengo ninguna otra fuente.
Mi amigo es persona seria, y él me asegura que se la oyó hace años a un profesor que a su vez se la había oído al protagonista, o al menos a alguien que sí se la había oído al protagonista. En definitiva, yo me fío completamente de su veracidad, sin otra salvedad que la de que tal vez adorne yo aquí un poquitín lo que me ha contado mi amigo, quien a su vez seguramente recuerde con alguna magnificación lo que le contó el profesor, quien por su parte tal vez exagerara un poquito lo que le contaron a él (y que ya venía de entrada ligeramente adornado) que había contado el sujeto (quizá un poco retocado y recompuesto por la memoria). Pero en todo caso quiero creer que es completamente cierto.
miércoles, 15 de noviembre de 2023
Internship-Pasantía-Esclavitud
José María Echarte, que me la ha dado hecha
El famosísimo estudio japonés de arquitectura SANAA ha contestado así (una contestación estándar y habitual) a un joven arquitecto (o arquitecta) con muchas ilusiones (y supongo que con muchos méritos y talento) que se ha dirigido a ellos con grandes esperanzas:
Aunque si lo clicáis lo veréis más grande os ahorro el esfuerzo y os lo pongo aquí ya traducido:
Querido-a XXXX:
Gracias por su email.
El único puesto actualmente disponible es una pasantía de tres meses en Tokio (puesto no pagado de estudiante, 12+ horas diarias, 6/7 días a la semana, trayendo su propio ordenador, software, etc...)
Este trabajo consiste principalmente en la construcción de maquetas físicas, Rhino, Photoshop, VectorWorks y AutoCad - habitualmente tratamos de evitar contratar graduados para este trabajo, pero lo hacemos de vez en cuando, y por lo general parecen sacar bastante provecho de ello siempre que acepten este papel y comprendan que hay poca o ninguna probabilidad de ser contratados como arquitecto al final.
Si está aún interesado-a, por favor hágame saber su disponibilidad (cuanto antes pueda empezar, mejor) y dígame cuándo puede ser un buen momento para llamarle y comentar.
Le deseo todo lo mejor.
XXXX, arquitecto de proyecto
Lo primero que hay que señalar es que son claros. Que nadie se llame a engaño ni se haga ilusiones. Ahí muestran el panorama sin trampa ni cartón.
lunes, 6 de noviembre de 2023
Arquitecto en el pueblo
A mediados de los años 1980s José Flema terminó su carrera de arquitectura en Madrid, su amada ciudad, y se dispuso a ejercer la profesión. Pero había estudiado gracias a una beca especial reembolsable concedida por una remota comunidad autónoma y eso conllevaba que durante cuatro años debería trabajar allí para pagarla.
La comunidad no era gran cosa; su capital no era Madrid, ni Barcelona, ni Valencia, pero al fin y al cabo, aunque fuera una modesta capital de provincia, tenía bloques de viviendas, teatro, campo de fútbol, edificios sanitarios y demás, y a un arquitecto como él, lleno de entusiasmo, no le faltaría trabajo.
Así que el arquitecto Flema se fue para allá con toda su ilusión, decidido a proyectar el hospital, el centro cultural y todo lo que surgiera en aquella ciudad pequeña pero seguro que con algún atractivo que descubriría pronto.
Sin embargo, cuando se presentó allí le dijeron que en esa ciudad ya no hacía falta porque en los últimos años (mientras él estudiaba) habían ido viniendo varios arquitectos. Así que le mandaban a Santa Cecilia, un pequeño pueblecito verdaderamente encantador.
martes, 31 de octubre de 2023
Una tomadura de pelo
Hace tiempo dediqué una entrada de este blog a una obra arquitectónica que me parece muy interesante y que está cargada de un alto contenido simbólico. Creo que es un acierto, y además está perfectamente "ensamblada" en el lugar y genera una imagen urbana muy atractiva. Al menos a mí me lo parece, y así lo conté con la verborrea que me caracteriza.
Hoy, bastante tiempo después, me entra el siguiente comentario a aquella entrada: "Una tomadura de pelo". Punto pelota. Ya está. No hay más que hablar. Chimpún.
Resulta que yo estoy blablablá, consumiendo cientos de palabras (casi casi mil) en mi exposición y un lector me calla la boca con apenas cuatro(1). Estuve escribiendo durante dos o tres buenos ratos y lo primero que he pensado es que merecía una contraexposición o algo así; un razonamiento, un argumento. Pero luego me he dado cuenta de que "una tomadura de pelo" queda bastante claro. A otros que me han dicho "qué bueno" o "me ha gustado mucho" no les pido que justifiquen su opinión. Pues entonces a "una tomadura de pelo" tampoco. Tiene el mismo derecho.