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lunes, 28 de enero de 2013

Panem nostrum quotidianum

Cuando estrené este blog, lo único que tenía claro era su título: "¿Arquitectamos locos?". Hoy ya casi he olvidado por qué se lo puse. Después me creé la cuenta de correo arquitectamoslocos@gmail.com, me puse en twitter el nombre @arquitectamos y ya hasta me creo que yo me llamo Arquitectamos.
¿Por qué se me ocurriría un nombre tan absurdo? No lo sé. Recuerdo que echaba mucho de menos un poco de crítica en las revistas de arquitectura, y que estaba bastante harto de tanto autobombo y de que todos los arquitectos nos sintiéramos tan estupendos.


La idea básica que me movió fue ver que ante determinadas mamarrachadas las revistas de arquitectura parloteaban y parloteaban felicitándose, como encantadas de haberse conocido y de ser como eran, y sin decir nada ni entrar a ningún trapo. (El tema me fascinaba desde hacía años, y por eso se me ocurrió la tablita aquella del discurso automático, cuyo éxito me ha sobrepasado hasta tal punto que el otro día mi sobrino Sergio me la comentó para que la conociera, sin saber que era mía).
Ante esas actitudes, ese triunfalismo, yo me indignaba y clamaba: "¿Qué nos hemos creído los arquitectos? ¿Es que estamos locos?" Y de ahí salió.
Hoy, que los arquitectos estamos bastante más domados y cabizbajos, el nombre de este blog ha perdido buena parte de su razón de ser, pero lo mantengo ya como si fuera mi propio nombre. Yo me llamo ya Arquitectamos. (Aunque más que loco, que, aplicado esta vez a un nombre propio podría darle una romántica aura quijotil, podría quedarme, sencillamente, en bobalicón o tontolaba. Bueno, tampoco me fustigaré más de lo necesario: Me quedaré en Bocazas. Arquitectamos, el Bocazas: ¿Arquitectamos bocazas?).
Loco o no, tonto o no, bocazas o no, lo que sí estoy es pasmado por todo lo que nos está pasando. Por cómo hemos pasado del todo a la nada, del bemeúve a la alpargata, de sacar pecho a agachar las orejas.
Quiero mantener este blog limpio, puro, alejado de la dura lucha por ganar el pan, el pan nuestro de cada día, y aspiro a hablar de arquitectura, de jazz, de algo que trascienda un poco el duro sobrevivir. Pero es que la situación apenas me permite pensar.
Perdonadme, pues, la entrada de hoy, pero es que estoy indignado. Prometo que después de ésta escribiré una sobre jazz, a modo de antiácido y digestivo, y me volveré a hallar limpio para hablar de lo que nos apasiona, y no de tantas porquerías.
(Vaya introducción más larga. Parece que no sé cómo empezar. Pues nada: De cabeza).

El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) publicó hace ya más de un mes en su bolsa de empleo el siguiente anuncio: (Clicad aquí).
Por si lo retiran (ojalá) y el link deja de funcionar, lo transcribo:

EMPRESA
Nombre: ABC Consultoría Técnica Europea SA
Grupo: ABC Group
Ambito: INTERNACIONAL - INDIQUE AMBITO INTERNACIONAL
Campo Profesional: ESTUDIO DE ARQUITECTURA
ARQUITECTURA DE INTERIORES
DESARROLLO DE CONCURSOS
DIRECCION DE OBRA
CALCULO DE INSTALACIONES
ITE
DELINEACION
DATOS DE LA OFERTA
Puesto: ARQUITECTO TRILINGÜE (INGLES/FRANCÉS/CASTELLANO)
Descripcion: SE PRECISA ARQUITECTO BILINGÜE (FRANCÉS/CASTELLANO) CON CONOCIMIENTOS DE INGLÉS, CON AL MENOS 5 AÑOS DE EXPERIENCIA EN PUESTO SIMILAR, PARA COLABORAR CON EL EQUIPO DE PRODUCCIÓN EN EMPRESA DEDICADA A LA ARQUITECTURA E INGENIERÍA. ELABORARÁ TODOS LOS PROYECTOS RELACIONADOS CON FRANCIA BAJO LA SUPERVISIÓN DE UN COUNTRY MANAGER. DESARROLLARÁ PROYECTOS DE EJECUCIÓN, DIRECCIONES DE OBRA Y TRAMITACIONES DE LICENCIA DE TODO TIPO DE PROYECTOS (PRINCIPALMENTE LOS PROYECTOS RELACIONADOS CON EL SECTOR RETAIL) POR LO QUE SE TENDRÁ EN CUENTA LOS CONOCIMIENTOS SOBRE LA NORMATIVA URBANÍSTICA FRANCESA. SE VALORARÁ LA EXPERIENCIA EN LA REDACCIÓN Y TRAMITACIÓN DE PROYECTOS DE RESTAURANTES. ES IMPRESCINDIBLE TENER UN PERFECTO DOMINIO DEL FRANCÉS Y DEL CASTELLANO. ADEMÁS, SE VALORARÁ POSITIVAMENTE EL DOMINIO DEL INGLÉS A NIVEL NEGOCIACIÓN. ES IMPRESCINDIBLE TENER VEHÍCULO PROPIO Y DISPONIBILIDAD PARA USARLO A DIARIO. ES IMPRESCINDIBLE TENER DISPONIBILIDAD PARA VIAJAR A NIVEL INTERNACIONAL, AUNQUE SE ESTIMA UN MÁXIMO DE 2 VISITAS AL MES FUERA DE ESPAÑA. POR FAVOR, ABSTENERSE PERFILES QUE NOS CUMPLAN CON ESTOS REQUISITOS.
Provincia: MADRID ;
Contrato: COLABORACION / AUTONOMO







Un buen trabajo, ¿verdad? Para un perfil muy completo: Bilingüe aunque prácticamente trilingüe, experiencia en proyectos y dirección de obra, conocimientos de la normativa urbanística francesa, coche propio para viajar. Viajes a Francia un par de veces al mes (¿en el coche propio? Desde Madrid es una tiradita).
Bueno. Estupendo. ¿Y cuánto pagan?


Retribución: Mínima: 16.000 € BRUTOS/AÑO
Máxima: 19.000 € BRUTOS/AÑO

No. No puede ser.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Sin traumas

Escucho en la radio que un grupo de padres guays, convenientemente asesorados por unos psicólogos también bastante guays, propugnan la sinceridad con los hijos. O sea, que ante la crisis económica hay que decirles que no pueden tener todo lo que quieran, y que han de sujetar sus apetencias al escribir la carta a Santa Claus y a los Reyes. (Incluso tal vez, oh, crueles hados, tengan que resignarse a escribir solo una carta, a los Reyes, como antiguamente). Los niños deben saber que la cosa está mal y que sus padres no son los Thyssen. Es preciso que asuman que no se puede conseguir todo, y que aprendan a vivir en la realidad y a aceptar sus circunstancias.
Pero, por supuesto, esa información básica hay que transmitírsela sin angustiarlos, para que no se traumaticen.
Cuando escucho cosas así me siento viejísimo. O medio tonto. Bueno, medio tonto me siento en pleno julio, cuando los telediarios nos dicen que hace mucho calor, que no nos atiborremos de polvorones tras correr como locos por la solanera a las tres de la tarde, que bebamos líquidos (jamás he bebido otra cosa) y que intentemos refrescarnos.
Con esto de la crisis y de la angustia que podemos causar a nuestros hijos me siento viejo, sí, ya digo, y hasta me da esa vena tan típicamente viejuna que consiste en presumir de viejo. "En mis tiempos..."
Es bastante patético cuando un viejo presume de viejo, aunque no tanto como cuando un cursi presume de cursi. En todo caso, y bien que lo siento, me han dado muchas ganas de narrar mis vejeces.
Mis padres vivieron la guerra. Después la cosa fue mejorando poco a poco, año a año, hasta el punto de que los Reyes Magos le traían a mi madre un duro (que mi abuela guardaba inmediatamente y que mi madre no volvía a ver) y una figurita de mazapán (un "mono" de mazapán, que se comía en un pispás, por si también se lo distraían).
Mi padre tuvo más suerte y sí recibía algún juguete.
Décadas después, yo fui un niño muy afortunado. A mí nunca me faltó de nada. Fui un niño sesentero; de los Chiripitifláuticos, de los zapatos Gorila, del ochocientos cincuenta, del Lalalá, de Toddy (¡regala paracaidistas!), del pantalón corto hasta los catorce años, del Superagente 86, de Betancort, Calpe-De Felipe-Sanchís, Pirri-Zoco, Amancio-Serena-Grosso-Velázquez-y-Gento, de cuando Star Trek se llamaba Viaje a las Estrellas, de El Cordobés, de Franz Johan (se decía Fran Yojan) y Herta Frankel (se decía Herta Fránkel), de Viaje al Fondo del Mar, con el Almirante Nelson, el Capitán Lee y el Seaview (cuya ortografía he tenido que confirmar ahora en google, porque toda la vida fue el Sibiu), de Bonanza, de los emparedados (porque si hubieran traducido los hamburgers de Pilón, el de Popeye, por hamburguesas nadie lo habría entendido), de la Mirinda, del disco sorpresa de Fundador (que resultaba ser de Karina o de Peret), de José Bódalo, del churro-mediamanga-mangotero, de Armstrong-Aldrin-y-Collins, de una serie de ciencia ficción con muñequitos animados que se titulaba Guardianes del Espacio (Thunderbirds), del fútbol de chapas, del ciclismo de chapas, de La Familia Monster, de los Juegos Reunidos Geyper, del sueldo de mi padre en un sobre, de ir al cole los sábados por la mañana y librar los jueves por la tarde, de los cigarrillos Antillana (que eran los que fumaba mi padre, y me mandaba a mí a comprarlos al estanco, sin recelo de nadie), del Pulgarcito y el Tío Vivo, de vacaciones en Alicante, en la pensión de Don Pedro, de la bola del mundo en escayola, de Madrid adoquinado, de las carbonerías y las vaquerías, de los mojicones, de Gila, de Tip y Coll... Lo dejo ahí, porque es un no parar.
Fui un niño feliz, supongo que como todos los niños, porque mi madre también me cuenta que fue muy feliz entre los bombardeos. Pero a mí, a diferencia de mi madre, no me faltó nunca de nada. (¿O acaso tampoco le faltó a ella nada de nada?). Nunca me faltó, pero tampoco me sobró nada. (¿O acaso a alguien le sobra algo?). Cada uno se adapta a lo que hay, y la vida sigue, y es un milagro y una maravilla.


Igual que a los niños, nuestros "padres" nos tienen que decir que la cosa está muy mal, pero, a diferencia de los niños, nosotros sí nos traumatizamos. Nos angustiamos porque vivimos siempre proyectando el futuro en vez de disfrutar el presente, de exprimir lo que el presente tenga de disfrutable.
Que la crisis va para largo es algo incuestionable, e incluso hay quien dice que esto es ya así y va a seguir así. Otros dicen que no, que va a empeorar bastante.
En todo caso, vamos a tener que restringir nuestros pedidos a los Reyes, y también a los clientes, jefes, políticos, banqueros, etc. Vamos a tener que apechugar, como si no lleváramos ya bastantes años apechugando.


Se nos han olvidado muchas cosas necesarias. Y, lo que es peor, a veces se nos olvida que tenemos algo inefable e imperdible, e inadulterable. Algo raro, sutil, que no debemos olvidar, y que, a falta de otra palabra más precisa, podríamos llamar dignidad.
Deberíamos acostumbrarnos a vivir con una feliz austeridad. (Ni sé qué estoy diciendo).
Por ejemplo: Es improbable que venga nadie a encargarme un proyecto, pero si eso ocurriera yo sé que ahora sabría hacer mejor arquitectura que antes. No me preguntéis por qué. Creo que todos hemos madurado un montón en estos últimos años, y hemos jerarquizado nuestros valores con mucha más sensatez que antes.
Para empezar, tenemos más tiempo, y estamos más atentos a las cosas que importan.
Al menos quiero creer eso.