jueves, 19 de julio de 2018

Summertimepfzzftp

A Nacho Sandoval, a David García-Asenjo,
a Emilio García y a Francis Suárez.
Vosotros sabéis por qué.
(Ah, se siente. Haberos buscado amigos que
tocaran mejor).
Y, naturalmente, a todos los lectores de este blog

Estos son los hermanos George (izquierda) e Ira (derecha) Gershwin, músico y letristarespectivamente de la ópera Porgy and Bess, a la que pertenece la extraordinaria nana Summertime (Tiempo de verano), que ejecuto (ejecutar es poco) a continuación:


Summertime and the livin' is easy
Fish are jumpin' and the cotton is high
Oh your daddy's rich and your ma is good lookin'
So hush little baby, don't you cry

One of these mornings
You're goin' to rise up singing
Then you'll spread your wings
And you'll take the sky

But till that morning
There's a nothin' can harm you
Whith daddy and mammy standin' by

viernes, 13 de julio de 2018

Señores clientes:

He dado un repasito al aspecto de mi estudio. Como está en planta baja y tiene acceso directo desde la calle he puesto un montón de cartelitos en la puerta, en las ventanas y en toda la fachada.







viernes, 6 de julio de 2018

Hacer cosas

A Ana Asensio, que hace muchísimas cosas


Hoy, por enésima vez, he leído a un listo, a un suficiente, a un serio, criticar a un compañero porque aún está haciendo... lo que sea. El caso es que este compañero está haciendo cosas y el listo estirado no hace nada.

Cuando alguien hace cosas (un blog como este, tartas, sonetos, vídeos, acuarelas, solos de xilófono, punto de cruz, pantalones... ¿sigo? Millones de cosas) siempre se expone a que otro le critique. Sí: Quien hace algo lo expone a la opinión de terceros, e igual que está dispuesto a que lo elogien y feliciten ha de estarlo a que le examinen con alguna dureza. Eso está claro, y creo que todos los que hacemos cosas lo asumimos.

¿Punto de cruz? Pues punto de cruz.

Pero una cosa es que alguien critique tal cosa que has hecho o has escrito, y lo haga con argumentos, con ideas, con sugerencias... y otra es que te diga: "¿Pero aún estás con eso? ¿Pero sigues con esas cosas? Si eso ya está pasado, ya nadie lo hace". Y te deja fuera de juego y con la cara de gilí.

-¿Sigues con tu blog? Pero si los blogs ya han muerto.
-¿Lees libros todavía? Qué atrasado.
-¿Sigues cocinando con horno de gas? Pues vaya.
-¿Sonetos? ¿De verdad sonetos?
-¿Coleccionas sellos? Eres un crío. Un crío viejo.
-¿Acuarelas? Qué pequeñoburgués.

Ellos no hacen nada. Ellos están agazapados. Solo critican cualquier cosa que los demás hagan. Ellos nunca se equivocan, nunca se exponen.

Pues allá ellos. Que nadie ose negarnos el sagrado derecho (y placer) que tenemos de hacer cosas y, sobre todo, de hacer el gilipollas.

Bendito sea el punto de cruz, el horneado de bizcochos, el aeromodelismo, el submarinismo, el enredeo con el coche y el "manitismo" en general, la lectura, la escritura (sea de novelas, de sonetos o de dramas de honor), la ejecución (en todos los sentidos) de piezas musicales, el canto, el coleccionismo de chapas, de llaveros de talleres mecánicos o de posavasos, el senderismo... Hay millones de cosas por hacer y estamos en este mundo para hacerlas. ¿No se te dan bien ni te gustan chorrocientas mil? Pues dedícate a tres, o cuatro, o diez de las que sí. Porque algo tienes que hacer. Para ser persona tienes que volverte loca con alguna cosa. Tienes que entusiasmarte. La gente que no hace nada, que no se vuelca con algo, no sirve; solo está para estorbar.