Ya sé que también estoy solo (o casi solo) en esta batalla, y también sé de sobra que la tengo perdida: la de la fiebre del muralismo:
Uno de tantos concursos de "arte urbano" convocados por
uno de tantos ayuntamientos patrios. (Y el dato añadido: el anuncio
ilustrado con una imagen generada por inteligencia artificial).
Sí, es una batalla perdida porque los murales gustan a casi todo el mundo, y además porque se realizan en medianeras perdidas o en fachadas de edificios obsoletos, sosos, feos o incluso ruinosos. Y a menudo ni siquiera en edificios, sino en tapias. ¿Quién se puede oponer a eso? Es hacer "arte urbano" donde hasta ese momento solo había roña y abandono.
Pero aunque no tenga ninguna esperanza contra tales evidencias, me gustaría decir algunas cosas:
