He visto en Twitter una foto de una etiqueta de una prenda infantil hecha en China que, esta vez en correcto español, advierte de que hay que sacar al niño de dentro de la ropa para poder proceder a su lavado (creo que al de la ropa, pero obviamente también al del niño).
Vemos esto y pensamos con una sonrisa: "Ay, estos chinos". Pero no. Estoy seguro de que esta advertencia no es exigible en China, ni siquiera se considerará recomendable allí. No: Eso es cosa nuestra. Lo vemos cada vez más por aquí, y conocemos bastantes casos.
Acordaos de aquella mujer que puso a secar a su perrito en el horno microondas y se le murió. Y demandó a la empresa porque en ningún sitio del manual de funcionamiento advertía del peligro de meter animales de compañía en el cacharro. Mirad la guía de uso de vuestro coche: Es muy probable que en algún rincón diga que no debéis beberos el ácido de la batería, y es posible que lo diga porque alguien se lo bebió y sus deudos les demandaron y ganaron.
Tampoco debéis meter la cabeza en una bolsa de plástico, introducir un destornillador en ninguno de los orificios de una base de enchufe, intentar destaponaros un oído con la blacandéquer o apoyar la mano en la vitrocerámica encendida. Y no es por sentido común; es porque lo pone en los respectivos manuales. Así estamos.





